Luis Cavanagh, el expareja de Gaetani, habló sobre al denuncia que hizo la actriz por un episodio. Qué dijo en LAM.
A fines de 2025, Romina Gaetani denunció a Luis Cavanagh, quien era su pareja, por una presunta violencia de género en su casa ubicada en el Tortugas Country Club, lugar donde residía la actriz. Ese episodio precisó de la intervención de la Policía e incluso continúa con un largo proceso judicial.
A siete meses del complejo hecho, el denunciado Cavanagh prestó una declaración judicial por la causa y luego se sentó frente a las cámaras del programa de espectáculos LAM para contar detalles de su postura frente a la denuncia en su contra y contando detalles de lo ocurrido en aquel domicilio.
En su relato confesó que cuenta con registros de videos por las cámaras de seguridad que tiene su domicilio sobre lo ocurrido aquel día, que fue el detonante de una historia que se había puesto conflictiva según su relato. A los diez meses de noviazgo, el vínculo se volvió conflictivo y afrontaron una terapia de pareja para intentar sobrepasar un momento complejo.
La actitud de Gaetani sería un punto clave en esta decisión: según su postura, la actriz había empezado a comportarse de forma violenta de forma progresiva, principalmente en los momentos en los que Cavanagh intentaba romper el vínculo (tres veces hasta el episodio).
"Ese día le dije que no quería estar más porque me mintió y yo solo quería una relación verdadera", contó para empezar a revelar detalles de aquel momento complejo. "Se lo dije y me quedé arrinconado pensando que iba a tener un ataque de ira, como la primera vez, pero no. Agarró sus cosas y se fue", sumó.
"Me tiré a la pileta y cuando salgo veo su auto dando vueltas alrededor de mi casa, entonces entré y me encerré", contó y agregó que intentó ingresar al domicilio: "Vino y empezó a golpear con mucha fuerza una ventana de doble vidrio. Bajé porque lo iba a romper y, si lo rompía, se iba a cortar y desangrarse". Por ese motivo, abrió la puerta.
Luego, agregó: "Le abrí y no me imaginé que iba a volver a revolearme sillas, algo que para mí es mortal". Según su postura, Cavanagh intentaba defenderse físicamente y buscaba no sufrir lesiones debido al impacto que podría tener en su vida un golpe por su diagnóstico de hemofilia.
En su relato contó que el contacto existió cuando el la tomó de manos y pies para frenar piñas y patadas que en su contra. Sumó que pudo sacarla del domicilio, pero luego volvió a golpearlo. La alejó de la puerta y la cerró.
"Le salvé la vida dos veces y me salvé de que me matara", sumó. A su vez, contó: "Desde arriba la escucho hablar con una amiga que le decía que llamara al 911. Bajé, me arrodillé y le dije que no llamara al 911". Ante ese pedido, ella le dijo: "Salí de acá".
En medio del proceso judicial, Cavanagh pidió que la psicóloga de pareja haga declaraciones sobre "todas las agresiones que tuve de Romina". Sin embargo, la profesional no quería presentarse.
En su relato insistió que no ejerció violencia física: "Jamás golpeé a una mujer en mi vida. No tengo ninguna denuncia de nada", soltó negando su accionar pese a los antecedentes personales previos.
"Digo toda la verdad y tengo toda la verdad. Sé lo que pasó", dijo, mientras le destacaban la tranquilidad al hablar.
"Me gustaría que esto termine. Me encantaría que ella pida perdón, sería genial", dijo sobre un desenlace deseado para la causa judicial. "Esto nos está haciendo mucho mal. Imagino que a ella también, no lo sé porque no tengo contacto", agregó sobre lo que conlleva el proceso judicial y mediático.
Para cerrar, le envió un mensaje a través de las cámaras: "Ella sabe que no le pegué. No me podés hacer esto porque te quedaste enojada o porque no me pudiste pegar. Es muy malo".