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Cada semana que pasa la nueva edición de Gran Hermano va estando más cerca de su final, y van quedando menos participantes en juego luego de cada domingo en las galas de eliminación. Los que continúan en carrera han demostrado ser fuertes y que están donde están por que han sabido desarrollar su juego y sus estrategias ganándose el cariño y el apoyo de la gente que está afuera.
Se van acercando las etapas definitivas y cada vez nos encontramos más cerca de la gran final, ya que quedan solamente 8 participantes en juego, y el domingo Alfa, Romina o la Tora abandonarán la casa. Pero entre los que continuarán al menos una semana más, y que muchos lo consideran como favorito, incluso para quedarse con el reality, es Nacho Castañares, el mas joven hoy en día dentro de la casa.
Nachito comenzó el programa a los tumbos y colocándose en el lado equivocado, el de los Monitos, y en varias oportunidades estuvo al borde del precipicio para abandonar la casa, aunque supo moldearse y acomodarse para cambiar el rumbo de las cosas y potenciarse como jugador. Posee una sensibilidad especial, además de un carisma único y mucha personalidad.
Sin embargo, si hay algo de lo que carece, pareciera que es de pulcritud e higiene, ya que le reveló algo asqueroso a su pareja dentro de la casa, Lucila la Tora, a quien le contó que no lava sus medias desde que comenzó el reality.
Cuando ella vio sus medias le dijo: “¡Nacho, no podés tener medias así!”. A lo que él le respondió: “Desde que llegué no las lavo”. Horrorizada la Tora le expresó unas palabras de disgusto, cuando apareció también Alfa y le dijo: “Yo no voy a poner a lavar eso con mis cosas”.
En cuanto a la justificación de su accionar, Nacho contó: “La primera semana lavé todas las medias y me las chorearon todas”. Ante eso, Lucila le reveló algo que se decía de él: “Por eso siempre dice Dani que tenés olor a patas”.
“La primera semana llegué y como un iluso metí todas las medias a lavar. A los tres días fui a buscar al lugar donde está la ropa limpia y me quedé sin nada. Tenía cuatro pares y fui rescatando las que reconocía más las que no había puesto a lavar. Recuperé un montón más las que se fueron quedando”, contó Castañares.
Además, inculpó incluso a otro participante: “En un momento dije ‘voy a poner a lavar unas camufladas que soy el único que las tiene’. ¿Qué pasó? Me las robaron. Me las robó Ariel”.