Padre, deportista y una vida en el exterior que para desarrollar sus proyectos laborales. A qué se dedica.
Lali Espósito celebró su boda con Pedro Rosemblat en una ceremonia íntima en la que estuvo su círculo más cercano presente, incluyendo la presencia de su hermano Patricio, con quien mantuvo una buena relación durante toda la vida pero estuvieron distanciados por los proyectos de vida que tuvo en el exterior. Distanciamiento por cuestiones de kilómetros, no por diferencias en la relación.
Lo cierto es que pocas veces se dio a conocer la vida de Patricio, con un enfoque totalmente distinto al que llevan sus hermanas, completamente ligado al arte y al mundo del espectáculo. Perfil bajo y emparentado con el deporte.
Nació en 1990. Creció junto a Ana Laura (Anita), la hermana mayor de los tres, y tuvo una infancia rodeada de deportes, al punto tal que llegó a formar un recorrido profesional dentro del futsal, una rama del fútbol. Recorrió el exterior con su nivel y logró conformar una sólida carrera: creció jugando en Racing y Franja de Oro, pasó por clubes de Italia como Numana Cameranese, Osimo Five, Cameranese y Olimpiadi Bisceglie y luego en 2021, volvió al país para jugar en All Boys, donde consiguió el ascenso a Primera C. Más tarde, en diciembre, jugó en Deportivo Riestra.
Con el paso del tiempo, su vida privada también creció a pasos agigantados: en mayo de 2020 se convirtió en padre de Beltrán, un momento que fue especial para la familia. Aquel proceso está marcado por haber sido durante las restricciones sanitarias por la pandemia de Covid-19.
Debido a esa situación a nivel mundial, Lali pudo conocer al niño recién en diciembre de ese año debido a que trabajaba en España.
Lo cierto es que esta historia tiene un contexto favorable y positivo entre los hermanos. La hermana mayor, Anita Espósito, había hecho referencia públicamente sobre la relación que los une. "La verdad es que los tres nos llevamos bárbaro", contó en 2024 durante una entrevista con Socios del espectáculo.