Solange Abraham fue participante en la edición 2011 cuando tenía 23 años. Se enfrentó a Cristian U y obtuvo el quinto lugar.
Solange Abraham llegó a la gran final de Gran Hermano: Generación Dorada y se posiciona, en redes sociales, como la gran favorita a ganar esta edición. En 2011, con 22 años, participó del reality y fue la única mujer en llegar a las instancias finales quedando en el quinto lugar luego de 126 días de aislamiento.
Quince años más tarde, Sol reapareció en los medios de comunicación con un solo objetivo: ganar la edición Generación Dorada del reality más visto de la televisión argentina. Hoy, con 37 años, la tucumana ganó popularidad y es una de las favoritas del público. "Vuelvo súper recargada y en mi versión mejorada.. soy como un perro de caza, lo veo, me enfoco y lo logro", dijo en su presentación del 23 de febrero de 2026 cuando ingresó a la casa de la reciente edición.
"Vengo por dos cosas, por una revancha, me gustaría ganarlo que no lo gané hace quince años y estoy segura de que hoy lo puedo hacer", dijo la jugadora que reconoció, al mismo tiempo, que participó de esta edición "por un capricho... entrar a la casa y ganar el Gran Hermano" convencida de que resultará vencedora esta vez.
Sol cuenta con más de 186 mil seguidores en Instagram y supo ganarse el amor y el odio de los seguidores del programa. Durante la edición fue elegida para participar durante una semana en La casa de los famosos en México.
En abril fue expulsada por Gran Hermano tras haber ido en más de una oportunidad al confesionario a pedir irse de la casa. “Hay una persona que insistentemente viene manifestando su decisión de abandonar la casa. Voy a compartir lo que pienso sobre esta situación: considero que se trata de una deshonra al juego, los compañeros y las posibilidades que brindé desde el momento en el que les abrí las puertas. Por eso me cuesta entender esa actitud que no le hace honor al juego”, expresó el Big.
Fue así que explicó que su decisión se basa en su hija, y les pidió a todos que no confíen en Emanuel Di Gioia, y al mismo instante en el que se fue por la puerta giratoria, en el otro panel apareció Cinzia. “Gracias a la gente que me votó”, expresó la venezonala apenas entró, mintiendo y, por lo tanto, comenzando a jugar de nuevo en la casa de Gran Hermano 2026.
Su regreso se dio semanas después cuando Gladys "La Bomba" Tucumana decidió dejar la casa por decisión personal. Su vuelta fue celebrada por Cinzia, quien también había reingresado al juego como reemplazo de Solange. Desde ese momento se convirtió en la favorita del público y superó cinco mano a mano, el más esperado, contra Tamara Paganini.
Tras su salida de la casa, Sol supo capitalizar la exposición mediática y participó en como modelo en diferentes producciones de moda y revistas e incuso también como conductora de televisión en Canal 9 y MTV.
Aunque con el paso del tiempo, se alejó de los medios para enfocarse en proyectos personales, como su propia marca de ropa infantil y su podcast El Casting.
Tiempo después, la modelo contrajo matrimonio en 2015 con Marcelo Da Corte, un productor quien tuvo a su única hija, Delfina. Durante esos años en pareja, la ex "hermanita" eligió alejarse de la controversia para enfocarse en la crianza de su hija y su familia.
Sin embargo, volvió al centro del foco mediático cuando, en 2023, su relación con Da Corte terminó de manera repentina: él le pidió el divorcio y formalizó su noviazgo con Lautaro Marchesini, el hombre que trabajaba como su entrenador personal con quien se casó en 2025.