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“Es una comedia que está absolutamente estructurada para que la gente se ría mucho porque es una comedia muy desopilante, que hace que dos personas que están en riesgo de perder su trabajo hagan lo inimaginable para que eso se mantenga”, sentencia Patricia Palmer sobre de Radojka, obra de la cual es protagonista junto a Cecilia Dopazo. En su regreso a la zona, la puesta de Fernando Schmidt y Christian Ibarzabal se presentará el jueves en el Cine Teatro Español.
Radojka (en serbio significa “alegría”) atraviesa la historia de Gloria (Palmer) y Lucía (Dopazo), dos cincuentonas que se dedican a cuidar a Radojka, una señora que ya pasó los 90 años y que no habla castellano. El único vínculo que tiene esta adulta mayor es su hijo, que está a miles de kilómetros y de quien recibe un cheque para cubrir sus gastos.
Pero todo el caos se desatará cuando Lucía llega a la casa de Radojka y se encuentra con la peor noticia: Radojka murió. Luego de intensas discusiones, ambas cuidadores llegan a la conclusión de que no pueden quedarse sin trabajo. Es por eso que deciden mantener “viva” a la mujer serbia. Pero el plan se complicará y los miedos y cadenas de traiciones aflorarán.
Dando más detalles de la obra que se comenzó a trabajar en pandemia, Palmer sostuvo que es “una comedia clásica de humor negro escrita en tres actos”. “Tiene dos puntos de giro, diálogos muy graciosos, muy desopilantes y a la vez la acción avanza a medida que pasa el tiempo hasta llegar al último acto donde hay un giro muy sorpresivo”, contó la actriz.
Mirada
En cuanto a las personalidades de los personajes que interpretan, la actriz que sobresalió en TV con Historias del corazón, Patear el tablero, Regalo del cielo, entre otras ficciones, describió: “Gloria es una mujer con un carácter muy fuerte y manipuladora. Lucía es insegura y con una autoestima baja. No puede pensar por sí misma y Gloria se aprovecha de eso”.
Sobre la clave de humor en que está empapada la obra, Palmer aseguró que el humor negro “se basa en otra mirada sobre la tragedia”. “Es como cuando alguien se cae en la calle y uno se ríe de algo trágico. Cuando se puede ver el lado gracioso o el lado de humor a la muerte, a lo terrible. A mí el humor me salva día a día. Si no fuera por el humor, la vida sería insoportable, sería todo muy difícil. Yo escribo y no me sale otra cosa que no sea humor. Me gusta mucho el humor negro, pero con una mirada de humor porque pienso que es el mejor vehículo para que un espectador se modifique viendo una obra de teatro”, sostuvo la intérprete.
Química
Radojka lleva dos años en cartelera y Palmer reconoció que, a pesar de la buena química en escena con su compañera, hay mucho trabajo detrás.
“Con Cecilia nos conocemos hace mucho y ya sabemos cómo trabajamos. Tenemos la particularidad de que nunca terminamos de trabajar porque seguimos después de la obra proponiendo cosas. Somos bastante obsesivas con el personaje y con la obra. Nunca sentimos que la obra sale sola. La hacemos cada día como si fuera la primera vez, y antes y después de la función siempre estamos hablando del tema. La química es algo que se dio a través del trabajo. Nosotras no nos vemos después durante la semana. Cada una tiene su vida, pero en el trabajo somos muy compañeras. Analizamos cada función porque es una puesta realista que tiene mucha verdad”.