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La actriz sorprendió a todos cuando anunció su separación de Damián Potenza, a siete meses del nacimiento de su hija en común.
Sabrina Carballo habló en su reciente visita al programa Intrusos sobre la delicada situación que atraviesa tras su separación de Damián Potenza, el padre de su hija Caetana. La ruptura se produjo a tan solo siete meses de haber dado a luz, en un momento clave y desafiante para cualquier madre primeriza.
La actriz compartió detalles sobre el origen y el desarrollo de su relación con Potenza, revelando que se conocieron y enamoraron rápidamente. "Fue como un flechazo, yo necesitaba espacio, la convivencia fue enquilombada", confesó Sabrina, destacando la velocidad con la que decidieron formar una familia. “Tenía ganas de ser mamá, la buscamos a nuestra hija y quedé embarazada al toque, a la vez empezaba con el teatro, fue todo junto”, añadió, sugiriendo que las múltiples responsabilidades y cambios en su vida contribuyeron a la complejidad de la relación.
La convivencia se tornó complicada y la necesidad de espacio personal se volvió evidente para ambos. "La verdad es que no nos conocíamos mucho", admitió la actriz, poniendo de relieve uno de los factores principales que llevaron a la ruptura. Esta situación no solo afectó la dinámica de pareja, sino también la forma en que ambos debieron adaptarse a la nueva realidad de ser padres.
Consultada por Laura Ubfal sobre la posibilidad de una reconciliación, Sabrina fue categórica: “Creo que por el momento va a ser mejor que no, no somos afines, tenemos que ser buenos papás y eso es lo importante”. Esta declaración refleja una decisión firme de priorizar el bienestar de su hija por encima de intentar resucitar una relación que, según ella, carece de compatibilidad.
En cuanto a la crianza de Caetana, Sabrina relató los desafíos que enfrenta como madre soltera. “Es complicado con una beba de siete meses, tenemos que organizarnos, él viene a la noche a verla. Y a veces es tarde, también se me hace tarde a mí. No tenemos un régimen de visitas, nos llevamos bien, estoy ahora desbordada, la nena empezó a comer”, explicó.
Sin un régimen de visitas formal, ambos padres se esfuerzan por organizarse y compartir tiempo con su hija, aunque las complicaciones horarias sean una constante.
Sabrina Carballo también mencionó cómo su carrera en el teatro ha sido una parte integral de su vida durante este período turbulento. La pasión por su trabajo le ha proporcionado una salida y un sentido de propósito, incluso mientras navega por los desafíos de la maternidad y la separación. “Tengo que trabajar, como hacen todas las mamás”, comentó, reconociendo la lucha común que enfrentan muchas mujeres al intentar equilibrar sus aspiraciones profesionales con sus responsabilidades familiares.