El conductor de Gran Hermano reveló cómo lograr mantener con perfil bajo su vida familiar pese a ser una de las principales caras de Telefe.
Al frente de la conducción de Gran Hermano, Santiago Del Moro vive días de máxima exposición en los medios tradicionales y en redes sociales. Desde el regreso del formato en 2022, se consolidó como la figura central de la pantalla de Telefe.
En esta edición Generación Dorada redobla la apuesta con una agenda que parece no dar respiro para el presentador. Sin embargo, lejos del estudio y del brillo televisivo, hay una faceta que cuida con total hermetismo: su vida en familia.
En pareja desde la adolescencia con María José Sánchez, el conductor construyó una relación sólida, estable y de bajo perfil. Junto a ella formó una familia con tres hijas: Catalina, Amanda y Santa, a quienes elige resguardar de la exposición mediática, aunque sean protagonistas absolutas de su vida puertas adentro.
Mientras el reality avanza y la adrenalina se vuelve parte de su día a día, Del Moro confiesa que su secreto para sostener ese ritmo está en la organización extrema: “Tengo una hora para cada cosa. A una hora como, a otra hora entreno, y después duermo. Mi familia se adapta y me banca en todo... Sé que son seis meses en los que estoy como en Narnia”. En diálogo con la revista Gente, el conductor se sincera sobre cómo transita esa doble vida entre el show y la intimidad de su hogar.
"Lo que pasa es que a mí toda la vida me encantó el laburo, me fascina. Lo otro, no sé... me da mucho pudor. Cada uno sube a las redes lo que quiere, pero cuando la gente publica tanta cosa, digo: '¿Para quién va dirigido todo esto o a quién le importa qué comiste, dónde estás viajando?'. Porque eso es personal. Yo nunca nunca necesité de eso para trabajar de lo que trabajé, y no hacerlo me ayudó a mantener la cabeza sana", explicó Santiago del Moro cuándo fue consultado como logra mantener en un perfil tan bajo su vida familiar pese a la exposición que conlleva ser uno de los conductores estrella de Telefe.
"Sí, porque el mundo de las luces y de la fama tiene que ver con mi trabajo, pero no tiene que ver con mi vida privada. Entonces, digamos, al tener tu vida privada tan tranquila, o no haber abierto nunca ciertas puertas que después te puede costar cerrarlas, te ayuda mucho más a tener la cabeza sana. Tenés a tu familia más tranquila, no necesitás dar declaraciones de nadie... Igual, tampoco hay mucho para mostrar. Tengo una vida muy simple, una vida cotidiana como la de cualquier otra familia", amplió al respecto el presentador.
"Yo trabajo en la tele y cuando se prende la luz de la cámara, a mí me gusta el show y el brillo; ahora, en mi vida, si siguiera en ese mood después de tanto tiempo, tendría la cabeza rota", profundizó el conductor de Gran Hermano y el Club del Moro en La 100.
Por último, habló de lo poco que elige exponer y cómo lo hace: "de vez en cuando trato de mostrar algo... Hay mucha gente que me pide fotos de las chicas, porque me han escuchado. En la radio hablo mucho de mis hijas, de mi familia. En la radio abro mi corazón y la gente conoce toda mi vida. A veces quiero poner alguna foto de ellas, pero a la más grande ya mucho no le gusta. Ahora con la chiquita sí, pero me gusta que sea algo orgánico".