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Entre lágrimas, la modelo sorprendió a todos al contar lo que pasa cada vez que le toca subirse a un avión.
Sofía Jujuy Jiménez atraviesa un presente tan intenso como inspirador. En los últimos meses, su agenda estuvo marcada por viajes y emociones fuertes: desde el Caribe, donde recorrió las playas de San Martín, hasta Chile, donde paseó junto a su padre por Valparaíso; luego pasó por Miami para alentar a Boca, y tras un paso por España, finalmente aterrizó en París, el destino que más la movilizó emocionalmente.
“En los aviones siempre lloro, no sé si porque estaré más cerca de Diosito, o porque estoy en modo avión literal y me desconecto de todo y me conecto conmigo”, confesó en sus redes apenas se sentó en el avión rumbo a Francia. Esa frase, acompañada de una imagen suya con lágrimas en los ojos, fue el preludio de una experiencia muy especial.
Lejos de tratarse de un viaje más, la llegada a París representó para la modelo y conductora la realización de un sueño largamente postergado. “Porque tiene mucho sentido y significado para mí estar acá”, escribió visiblemente emocionada. Sofía reveló que había postergado esa visita durante años, por una razón que en su momento parecía romántica, pero que hoy resignifica con una nueva mirada. “Siempre que venía a Europa lo dejaba pasar porque tenía en la cabeza que quería venir con mi amor, con el amor de mi vida”, confesó.
Esa fantasía se vio frustrada hace dos años, cuando tenía todo planeado para visitar la capital francesa junto a su entonces pareja. “Hace dos años, yo tenía todo planeado, tipo de cosas que hacer, había hablado con una amiga mía francesa, me habían recomendado cosas porque yo estaba esperando para que venga mi novio de ese momento. ¿Bueno, muchos se acuerdan eh? Y que al final pasaron cosas feas, entonces se suspendió todo París”, recordó.
Fue en ese contexto de duelo emocional que una amiga cercana, la periodista Belén Cersósimo, le dio el impulso que necesitaba: “Escuchame una cosa: vos sos el amor de tu vida, ¿qué hacés que no vas?”. Esa frase se volvió un mantra y marcó el punto de inflexión para que Sofía tomara la decisión de viajar sola. “La vida se trata de animarse. Y hoy me animo a vivir lo que soñé. Sola, pero feliz y completa”, escribió con convicción.
Ya instalada en París, Jujuy compartió con sus seguidores cada detalle de su llegada, desde el rincón del hotel hasta el primer café en una esquina típica, decorada con plantas y mesas rojas. “¡Salud. Salud. Salud. Chin chin. Chin chin! Porque llegué. Porque estoy en París. Porque estoy emocionada. Porque no puedo creer haber llegado acá”, escribió, celebrando su presente.