La calificación del crimen sigue siendo el tema de debate. Ayer, en los alegatos, quedó en claro que esto lo deberán resolver los jueces que el lunes al mediodía darán a conocer el fallo.
El jueves 27 de junio de 2013, el policía Antolín Cerda vio a su esposa, con la cual estaba reconstruyendo la relación, pasar en el auto del penitenciario Lucas Ibáñez. Cerda los siguió en un taxi y cuando se estacionaron en Fotheringham al 600, bajó e increpó a su esposa que acababa de ser besada por Ibáñez que soltó su carcajada, de acuerdo con los relatos que surgieron en el juicio. En ese momento, Cerda sacó su arma reglamentaria y le descargó 14 tiros a Ibáñez.
La querella, a cargo de Gustavo Olivera, explicó que "Cerda estaba al tanto de la relación entre su esposa e Ibáñez, no fue una sorpresa verlos juntos. Podría haber actuado de otra manera, pero en realidad lo que él quería era eliminar a su contrincante para quedarse definitivamente con su mujer".
En tanto la fiscalía y la defensa se basaron en los dichos de forenses que aclararon que Cerda venía acumulando emociones negativas a causa del triángulo amoroso. "Ese día, Cerda sufrió un desborde emocional, porque una cosa es sospechar y otra es vivirlo en carne propia", indicó el informe forense.