Buenos Aires > Juan Antonio Espil, la flamante incorporación de Boca para una nueva edición de la Liga Nacional de Básquet, sufrió la rotura de una falange del dedo anular de la mano izquierda, que lo tendrá fuera de las canchas por tres meses.
Ante la inminencia de la presentación de las listas de buena fe, el entrenador Oscar Sánchez, analiza la posibilidad de jugar con tres extranjeros o contratar por el tiempo que el tirador esté afuera a Leandro Palladino, aunque ninguna lo llena de confianza como lo hacía el bahiense.
En el entrenamiento del miércoles por la noche en Mar del Plata, donde Boca realiza la primera etapa de su pretemporada, Espil se enganchó con la camiseta de un compañero, lo que le provocó la fractura de la falange del dedo anular de la mano izquierda.
El jugador viajó a Buenos Aires junto a responsables del club y fue operado para reparar la lesión, que lo mantendrá inactivo unos noventa días.
«Juan está muy entusiasmado con el equipo, lo vi entrenando bien y con una actitud positiva. Estábamos intentando darle forma al equipo y con esta lesión se nos presenta un problema serio», afirmó el DT.