Francia
Marwa es una beba de un año que ha dado una lección de supervivencia en un hospital de Niza, Francia. La pequeña despertó del coma inducido en el que se encontraba a causa de un virus justo antes de que los médicos decidieran desconectarla de la máquina que la mantenía con vida. Ellos les habían explicado a los papás de Marwa que ya no había ninguna posibilidad de que despertara y que lo mejor era desconectarla, ya que el virus le había provocado graves daños cerebrales, además de que sus órganos vitales estaban muy comprometidos.
Sin embargo, los progenitores se negaron porque confiaban en que Marwa iba a salir adelante. Y finalmente, tal vez el instinto paternal tuvo razón, porque la niña despertó.
El padre, Bouchenafa Mohamed, incluso llevó el caso a los Tribunales para evitar que los médicos del hospital de Timone desconectaran a su hija de manera unilateral. La justificación de los doctores se apoyaba en que Marwa no podía seguir conectada por mucho tiempo más al respirador, y ofrecían una alternativa: practicarle una traqueotomía, operación con una tasa del mortalidad del 20% y que puede conllevar graves complicaciones.
Aun así, ambos padres continuaron con su lucha porque, íntimamente, veían signos esperanzadores en su hija: movía los ojos y ellos sentían que reaccionaba a la voz de su padre. Luego de tanta presión en la Justicia, un Tribunal francés le ordenó al hospital de Niza que no desconectara a la pequeña y que siguiera cuidándola. Y como para terminar de darles la razón a los padres, el destino les hizo un guiño mágico y la beba hizo el milagro: salió del coma en el que estaba. Despertó y su papá le grabó un video que subió a Facebook y, como suele ocurrir en estos casos, la noticia se hizo viral y comenzó a recorrer el mundo.
Marwa estaba en coma desde septiembre y gracias a sus papás tuvo tiempo de ganar esta batalla.
“Mi hija querida comenzó a despertar. Estoy completamente feliz de haber movido cielo y tierra para volver a ver esa pequeña sonrisa que me falta tanto. Mi Marwa, te extraño y te amo”, escribió el papá de la nena, emocionado.
De todos modos, el virus aún continúa dentro de la nena y recomiendan ser cautos.
Batalla legal
Con el aval de la Justicia
Los médicos estaban decididos a desconectar a la niña del respirador porque aseguraban que no valía la pena sostenerla así, dado que el virus que la atacó le provocó daños neurológicos irreparables y sus órganos vitales también estaban afectados. Pero sus papás no se rindieron, fueron a los Tribunales franceses y lograron una orden judicial para que la pequeña siga siendo atendida.