Por este motivo, el dueño de la casa, enojado por la situación, decidió repudiar la actitud de la conductora y empapelar el vehículo para aducir a la mala conducta de la mujer. Pese a no tener la razón, la vecina se molestó con los papeles que decían "Mal estacionado", pero se subió al auto sin siquiera retirarlos y se fue del lugar.