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Tras difundir el documento que pide accionar el botón rojo ante el incremento sostenido de contagios, investigadores del Centro Universitario de Estudios en Salud, Economía y Bienestar (CUESEB) apelaron a las autoridades de las provincias de Río Negro y Neuquén a restringir la circulación por al menos dos semanas.
El comunicado que emitieron este miércoles “es un llamado de atención a las máximas autoridades de las dos provincias para tomar una resolución difícil como es restringir la circulación de la gente por lo menos por dos semanas”, señaló Gabriela Luchetti, ex jefa del Servicio de Ginecología del Hospital Castro Rendón y docente en la UNCo a LM Neuquén.
Luchetti al igual que otros profesionales forma parte del CUESEB que se desempeñan o se desempeñaron en diferentes especialidades en el Sistema Público de Salud, ya sea en el Laboratorio Central o en los hospitales Castro Rendón, Bouquet Roldán o Natalio Burd.
“Este momento es clave, estamos colapsados. Hay que cerrar y guardarse”, dijo la especialista. Si bien manifestó entender lo que significa cerrar para los que viven de un comercio o de la industria.
Por su parte, Santiago Hasdeu, médico clínico, docente universitario e integrante del CUESEB coincidió en que “no hay dudas, desde el punto de vista sanitario, que hay que reducir la circulación porque de lo contrario serán muchos más los muertos. No queda otra que hacer aislamiento”.
Los investigadores dieron a conocer su mirada profesional sobre la situación epidemiológica porque entienden que a algunos no les llega el mensaje ya sea “por desinformación, por negación o bien por el impacto económico”. Dijo que si el comportamiento social no es acorde al contexto que se vive en la provincia y que, de seguir así, no van a encontrar camas con respirador para cuando los necesiten. “No queremos alarmar pero es lo que va a suceder”, advirtió a este medio.
“Ya no son pacientes añosos con otras patologías sino jóvenes, sin enfermedades de base, los que fallecen por coronavirus en la internación”, se lamentó Hasdeu, quien también es médico clínico en el Hospital Natalio Burd de Centenario, donde tienen tres pisos destinados a pacientes con Covid-19.
Dijo que lo que ven dentro de un hospital de forma diaria es diferente respecto a lo que se ve en la calle. “Nos da la impresión de que se viven dos realidades paralelas. Una dentro de los hospitales y otra en la calle donde la gente hace su vida como hace un año”, alertó.
Recordó que en el hospital de Centenario hace unas semanas un joven debió esperar siete horas por una cama con respirador mientras se le practicó respiración manual. E indicó que de seguir con este ritmo de contagio, “ya no serán siete horas de espera sino 2 ó 3 días para acceder a un respirador” en el sistema de salud.
Hasdeu indicó que entiende que “aplicar medidas de restricción de circulación por dos semanas suena antipático, que cansan, pero son las únicas comprobadas que sirven para salvar vidas”.