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La diputada provincial Leticia Esteves (PRO) presentó dos proyectos de ley para mejorar la calidad educativa de la provincia, en base a los resultados obtenidos por Neuquén en las pruebas de aprendizaje realizadas en 2021. Uno de ellos propone medidas reparatorias de evaluación, detección y abordaje de problemas y el otro establece la utilización exclusiva de las normas gramaticales oficiales del idioma español en las actividades educativas e institucionales, limitando el uso del llamado “lenguaje inclusivo”.
“En todas nuestras leyes reconocemos en Argentina a la Educación como un derecho humano fundamental, pero en la práctica nuestro sistema educativo está profundizando la desigualdad de oportunidades y dejando afuera a miles de niños y jóvenes”, señaló la diputada.
“La ausencia de clases presenciales en 2020 y las ‘burbujas´ implementadas durante 2021 redundaron en una caída abrupta del aprendizaje de nuestros niños. Nosotros proponemos que el Consejo Provincial de Educación (CPE) comience de manera urgente a recuperar contenidos y a garantizar el acceso a la educación de todos los alumnos”.
Según la propuesta, el organismo deberá realizar primero evaluaciones, elaborar el material complementario que haga falta y extender las horas de cursada semanales, si es necesario agregando jornadas escolares los sábados. “Este sistema debería implementarse hasta que los resultados de una nueva prueba sean satisfactorios”, indicó.
Estadísticas provinciales alarmantes
Según las estadísticas del CPE, entre 2020 y 2021 hubo 2750 estudiantes neuquinos de los niveles inicial, primario y secundario que no tuvieron ningún tipo de contacto con sus docentes. Otros 1.103 alumnos de secundaria y jardín tuvieron apenas una vinculación intermitente. Esto “causó que los resultados obtenidos por la provincia del Neuquén en las pruebas Aprender de 2021 fueran aún peores que los de 2018, que ya eran malos”, alertó.
Según los números provinciales, el 22,3 por ciento de los alumnos obtuvo un desempeño por debajo del nivel básico, y el 21,7 por ciento fue apenas básico. En 2018, el porcentaje de alumnos con desempeño por debajo del nivel básico había sido del 7,1 por ciento, es decir, 15,2 puntos porcentuales menos.
El análisis en función del nivel socioeconómico arroja más resultados preocupantes y vuelve a hacer foco en la erosión educativa de los niveles socioeconómicos más bajos. Siempre en el área de Lengua, el 79,1% de los alumnos de nivel socioeconómico alto alcanzaron niveles satisfactorios y avanzados, contra el 24% de sectores bajos. Comparado con los resultados del 2016, son 5 puntos porcentuales menos en el nivel alto y 32 puntos menos en el nivel bajo.
“El retroceso fue alarmante y demuestra que el derecho a la educación en la provincia se ha convertido en sólo una declamación- advirtió Esteves -. Se necesitan políticas públicas educativas urgentes y concretas para igualar oportunidades. Esto priva a miles de niños y jóvenes neuquinos de herramientas y de calidad de vida”, finalizó.
Uso exclusivo de la gramática española
Además, y en sintonía con la medida adoptada por el Ministerio de Educación de CABA, la diputada presentó un proyecto para establecer el uso exclusivo de las normas gramaticales y lineamientos oficiales del idioma español en todo el sistema educativo. Esto implica que no se podrá utilizar el llamado “lenguaje inclusivo” en las actividades de enseñanza, material educativo y comunicaciones institucionales de los establecimientos.
“Esta iniciativa se relaciona con comenzar a revertir el déficit de aprendizaje evidenciado por las pruebas Aprender principalmente en los niños de primaria. El llamado lenguaje inclusivo no tiene reglas gramaticales, ni ortográficas, ni de acentuación, y cada persona adopta por sí misma diferentes símbolos para significar lo mismo: algunos usan el signo informático ‘arroba’ (@), otros eligen una x, otros ponen la letra e. Eso entorpece aún más la adquisición y uso del lenguaje en alumnos que tienen dificultades de sobra, que vienen con dificultades de vocalización por el uso extendido del barbijo y la falta de prácticas de aula”, explicó.
“El compromiso con la equidad de género y la disminución de las brechas existentes en la sociedad no debe quedarse en lo simbólico, sino apuntar a otro tipo de mecanismos: tener escuelas abiertas y en condiciones, maestros bien pagos y formados en las aulas, niños y niñas que dispongan de las herramientas adecuadas para aprender, con un Estado que garantice sus derechos fundamentales con acciones concretas”, finalizó.