El vehículo, un Volkswagen verde oscuro, llevaba escritos mensajes en el exterior con pintura blanca llamando a parar la "política de globalización" y exclamando que "son unos malditos asesinos de niños y viejos". Tras el impacto, los agentes de seguridad redujeron rápidamente al agresor, de 54 años. Ahora, investigan si se trató de un atentado contra el Gobierno. "Queremos saber si se estrelló deliberadamente contra la valla", declaró un portavoz de la Policía.
Según las primeras informaciones; sí, fue intencional: el coche se dirigió directamente contra la entrada de la Cancillería, área restringida al tránsito y solo accesible a medios de comunicación y delegaciones oficiales. No se produjeron daños en el edificio y el automóvil solo terminó con algunas roturas. En gran parte, la embestida fue amortiguada por unos pivotes colocados en prevención de este tipo de ataques contra el edificio.