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Los centros de estudiantes de San Pablo, uno de los estados más grandes de Brasil, piden mantener el sistema remoto, después de que se autorizara el regreso a las clases presenciales al 35% con protocolos tras casi un mes de suspensión.
Este reclamo se debe, sobre todo, porque aumentó la internación en terapia intensiva de jóvenes por coronavirus y faltan insumos para intubación, como sedantes y otros remedios. Y, en el sistema público, según el Sindicato de Profesores del Estado de San Pablo, 72 docentes, directores y auxiliares de educación murieron por COVID-19 desde que se iniciaron las clases del ciclo lectivo de 2021, a fines de enero.
Los interrogantes comenzaron esta semana para padres, alumnos y docentes cuando en el principal estado del país, con 46 millones de habitantes, una población similar a la de Argentina, fueron autorizados a regresar a las clases presenciales optativas con la flexibilización de la fase roja de cuarentena. Así, San Pablo inició esta semana el regreso a clases presenciales, la apertura de comercios, restaurantes de 11 a 19, toque de queda nocturno y apertura de iglesias, luego de que bajara de 93% a 85,5% la ocupación hospitalaria.
Si bien se inició la vacunación de los docentes en San Pablo, los propios centros de estudiantes de las escuelas de clase media alta y alta de la ciudad de San Pablo, con mensualidades a partir de 500 dólares, pidieron mantener la educación remota.