"Las condiciones de Marte en el pasado se parecían mucho más a las de la Tierra actualmente. Se cree que en la Tierra hay la misma cantidad de agua que hace millones de años mientras que en Marte se ha perdido gran parte porque escapó de la atmósfera", explicó el científico de la Agencia Espacial Europea (ESA) Hakan Svedhem.
ExoMars 2016 consta de dos partes: el Trace Gas Orbiter (TGO), un orbitador que girará en torno a Marte para analizar su fina atmósfera y establecer si efectivamente en ella hay una pequeña concentración de metano y, de ser así, si su origen es geoquímico, volcánico o biológico; y la sonda Schiaparelli, que se posará sobre el suelo marciano para preparar futuros aterrizajes de naves europeas.
La misión ExoMars 2016, que llegará a Marte en octubre, se encontrará con un planeta con menor gravedad que la Tierra alrededor del que orbitan dos pequeños satélites naturales, Fobos y Deimos.