"Dejen de llevarse a la tumba el pacto de silencio que mantienen", les dijo Elisa Sifuentes a los quince ex jefes militares y de fuerzas de seguridad nacionales y provinciales que están siendo juzgados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, en la audiencia que se realizó ayer en el Tribunal Oral Federal de Neuquén.
Sifuentes tenía 21 años y estudiaba la carrera de Servicio Social en la Universidad del Comahue cuando fue detenida el 12 de junio de 1976 en Neuquén y trasladada en un vuelo clandestino desde el aeropuerto a Bahía Blanca.
El mismo reclamo les hizo Gladis Sepúlveda a los imputados, quienes siguen las audiencias del proceso judicial por Zoom, algunos desde sus domicilios y otros en sus lugares de detención, ya que cumplen condenas por otras causas de lesa humanidad.
Sepúlveda fue detenida en Cipolletti el 11 de junio de 1976 y llevada en un avión militar al centro clandestino La Escuelita de Bahía Blanca.
"Digan qué hicieron con los desaparecidos", reclamaron las ex presas políticas durante la audiencia.
Sifuentes les pidió a algunos de los imputados que "digan antes de morir qué hicieron con los compañeros y compañeras desaparecidos".
Sifuentes aseguró que sufrió torturas en el centro clandestino ubicado en el V Cuerpo del Ejército de Bahía Blanca y luego fue trasladada a las cárceles de Floresta y Villa Devoto hasta su liberación en 1981.
Sepúlveda también estudiaba Servicio Social cuando fue detenida. Ambas mujeres señalaron que en La Escuelita pudieron comprobar la presencia de otras personas de la región que fueron secuestradas y permanecen desaparecidas desde 1976, como Susana Mujica, Alicia Pifarré, Arlene Seguel, Mirta Tronelli, Cecilia Vecchi y Carlos Schedan.
"Ser mujer en un centro clandestino fue distinto porque sufrimos abusos, maltratos, descalificaciones y hasta violaciones en muchos casos", dijo Sifuentes.
Sepúlveda relató que fue torturada con picana eléctrica. Al dirigirse a los jueces del tribunal, manifestó: "Traten de hacer lo imposible para que digan dónde están los niños que secuestraron, que entregaron en adopción, los desaparecidos, porque son delitos muy graves que provocan mucho dolor".
Jacqueline Bourgin declaró por el caso de la detención y desaparición de Carlos Schedan, quien fue visto por última vez en el centro clandestino de detención La Escuelita de Bahía Blanca.
Schedan fue detenido por efectivos de la Policía Federal de Neuquén cuando se dirigía a la delegación de esa fuerza para preguntar por su esposa, Virginia Recchia, que horas antes también había sido detenida.
Bourgin relató que Recchia llegó a su domicilio custodiada por agentes de una fuerza de seguridad. En sus brazos llevaba a su hija de 2 años. "Me llevan, Jaqueline, te dejo a la nena", le pidió Recchia a Bourgin. Esa misma tarde, Bourgin se acercó hasta la delegación de la Policía Federal donde se cruzó con Schedan, quien fue detenido cuando fue a averiguar por su mujer. "El rostro de Schedan era de espanto", aseguró Bourgin.