Lo curioso es que en el primer choque, el ex funcionario pidió disculpas pero después volvió a chocar. Es por eso que la reacción de los dueños de los automóviles dañados no se hizo esperar y sin siquiera dejarlo bajar a dar las explicaciones del caso, comenzaron a golpearlo.
En declaraciones radiales, García aseguró que "no estaba borracho, simplemente me descompensé".
La policía demoró unos minutos en llegar, pero alcanzó a intervenir antes de que la situación llegue a convertirse en un drama mayor.
"Menos mal que llegaron a tiempo. Todavía estaba sentado al volante cuando me acomodaron de una trompada", recordó.
Finalmente, García quedó demorado por unas horas y su Mercedes trasladado a la comisaría segunda. Cabe destacar que Guardia Urbana no le efectuó ningún test de alcoholemia.