Neuquén.- En un fallo dividido, el ex policía Natanael Olivera fue condenado a 11 años y 6 meses de prisión efectiva por asesinar de un disparo a Jorge Fuentes (21), quien le había arrebatado la cartera a una mujer en una parada de colectivo.
El miércoles pasado, la fiscalía había solicitado 12 años de prisión, mientras que la querella, una pena de 15 años para el delito de homicidio simple agravado por el uso de un arma de fuego.
El haber cometido un delito anterior (por el cual fue separado de la fuerza policial) y el tipo de arma utilizada (una pistola 9 mm) fueron los agravantes que consideraron los jueces Florencia Martini y Héctor Rimaro para votar por mayoría la aplicación de la pena.
Durante los alegatos, la fiscalía se refirió a un caso de justicia por mano propia y la querella se refirió a una hipótesis de eliminar al enemigo, pero para los jueces “fueron meras conjeturas no probadas en el juicio”.
Por su parte, el juez Diego Piedrabuena, que votó en disidencia, se había pronunciado por la figura del homicidio en exceso de la legítima defensa (con una pena de hasta 5 años). Fundamentó su voto, teniendo en cuenta que Olivera había sido víctima de un robo que quedó impune, tal como quedó demostrado en el juicio. En ese sentido, el propio cómplice de la víctima, que iba como acompañante en la moto, declaró haberle robado al ex policía.
El 7 de enero, Fuentes y un cómplice le arrebataron la cartera a una mujer mientras esperaba el colectivo en Valentina Norte Rural y huyeron en moto. Olivera vio la secuencia y salió en persecución en su auto y alcanzó a los ladrones en Almafuerte II, donde disparó su arma y mató a Fuentes.
“Esperábamos más años. No estoy nada de acuerdo con lo que dijo el juez. Ahora vamos a pedir que vaya a la cárcel común porque está con prisión domiciliaria”. Tamara Huina. Viuda de Fuentes, quien presenció la audiencia