"Muchos de los sobrevivientes no pueden menos que recibir las disculpas", dijo Toshiki Fujimori, uno de los sobrevivientes de la bomba atómica lanzada por las fuerzas estadounidenses en 1945.
"Creo que hay presiones para que no se hable del tema para facilitar la visita de Obama", agregó Fujimori.
Las bombas lanzadas en agosto de 1945 en Hiroshima y Nagasaki provocaron unos 200 mil muertos, sin contar las consecuencias en la salud de miles de japoneses.
Fujimori sostiene que los sobrevivientes quieren que Obama sepa que su sufrimiento no está limitado al daño físico, a las cicatrices que sufrieron, sino también a las discriminaciones de los propios japoneses.
"Los familiares de las víctimas, aquellos que perdieron a sus hijos, ellos merecen las disculpas", señaló por su lado Terumi Tanaka, sobreviviente del bombardeo de Nagasaki. "Espero realmente que el señor Obama se disculpe al menos con ellos".
Sin embargo, la Casa Blanca reiteró que no habrá disculpas oficiales, ni tampoco hay prevista una reunión entre Obama y los sobrevivientes japoneses.