Graciela Ramos, a cargo de la Dirección, explicó en declaraciones a LU5 que el hecho ocurrió minutos después de las 9 en pleno dictado de clases y mientras se realizaba una reunión de padres en la escuela.
"Se escuchó una explosión muy grande y lo que hicimos inmediatamente fue llevar a los chicos al patio. Recién después pudimos saber qué era lo que pasaba y cortamos las llaves de paso", detalló Ramos.
Sobre la situación del establecimiento, dijo que "Camuzzi vino hace unos 10 días y nos dejó una nota explicando que tenían que readecuar toda la instalación, recorridos y artefactos porque no cumplen con las normas vigentes. Pese a esto la supervisora Juliana Saliva, del Consejo de Educación, me obligó a iniciar las clases". Hasta ahora, afirmó que sólo arreglaron la caldera del fondo.
"Por otra situación, porque faltan sillas y bancos, estuvimos rotando algunos cursos hasta que estén dadas las condiciones, y hoy había menos alumnos en clase. Además estábamos en el momento de la explosión una reunión con los padres de los chicos que por ese tema no estuvieron en la escuela, para explicarles cómo es la metodología de rotación", agregó
Los chicos fueron retirados del establecimiento por la directora, que se mostró indignada por la situación que padecen. "Nos ordenaron que la escuela siga funcionando y la supervisora no me permitió asistir a la reunión que tuvieron con el Director de Técnica del Consejo. Yo ya no puedo hablar más porque no me atienden. Mandé todas las notas que tenía que mandar", concluyó.