Nigeria
Las hermanas Matharoo, Jyoti y Kiran saltaron a la fama desde su Toronto natal gracias a la sobreexposición en Instagram de su lujoso estilo de vida, el cual las llevó a viajar por las principales capitales del mundo en aviones privados, a hospedarse en los mejores hoteles y a lucir a la vez los diseños top de firmas europeas.
Pero toda esta construcción de imagen online se derrumbó al ser arrestadas por las fuerzas policiales nigerianas a principios de diciembre, acusadas de formar parte de un escándalo sexual internacional mediante el cual extorsionaban a millonarios a cambio de cuantiosas sumas de dinero para mantener en secreto sus infidelidades.
Las hermanas, de llamativa semejanza con la mediática Kim Kardashian, se encuentran en prisión acusadas de prostitución con hombres del jet-set mundial, y de estar a cargo del sitio web NaijaGistLive, creado para extorsionar a miembros de la alta sociedad nigeriana. Las chicas fueron arrestadas en posesión de computadoras portátiles y iPads que contenían decenas de videos donde protagonizaban actos sexuales de diverso tipo. Con más de 50.000 seguidores en sus cuentas de Instagram, muestran fotografías de gran producción en las que alardean de sus bienes materiales.
100 Los hombres con los que se calcula que tuvieron sexo Según el sitio web Politics Nigeria, ambas se declararon culpables del esquema extorsivo y admitieron haber tenido sexo con al menos 100 de los hombres más ricos del planeta.
Viajes en yates por el Caribe, vuelos privados a destinos exóticos, traslados en Rolls Royce y suites de hoteles de alta gama con tarifas de miles de dólares son sólo algunas de las instantáneas que mostraban el estilo de vida de las Matheroo y que probablemente levantaron la alerta de autoridades africanas.
Las amantes de la buena vida presuntamente grababan, además de los mencionados videos comprometedores, conversaciones íntimas con sus amantes de alto perfil para luego ser usadas como herramientas extorsivas.
A través de terceros se dedicaban a chantajear a sus objetivos de alto poder adquisitivo y les demandaban enormes sumas de dinero para mantener los affaires fuera del ojo público. En caso de no acceder al pago, utilizaban el sitio creado especialmente para operar como un Wikileaks de relaciones extramatrimoniales y dejarlos en evidencia ante sus esposas, familiares y socios.
Se las acusa de intentar chantajear, entre otros, a Femi Otedola, uno de los hombres más ricos de toda Nigeria con una fortuna construida a base de la riqueza petrolera del país, sumido en una profunda crisis económica por la baja sostenida del precio del crudo.
Al parecer, las hermanas se involucraron con el hombre equivocado y fueron las influencias y conexiones del empresario las que dejaron a las seductoras tras las rejas a la espera de una sentencia.