"Juegue, señor, juegue señora. Sólo 50 pesos los seis tiros. Si emboca uno hay plata de premio, pero si emboca dos se puede llevar este hermoso cachorrito", decía a viva voz el responsable del puesto, mientras el perrito temblaba asustado ante la mirada ambiciosa de los apostadores.
Estos puestos se destacaron por su máxima precariedad, pero no pudieron haber sido obviados por las fuerzas de seguridad que custodiaron el predio y mucho menos por los organizadores del evento. Si bien se encontraban en una parte algo alejada, todos los que debieron ir al baño tenían que pasar por allí obligadamente.
La gente adoptó posturas diferentes al observar esa situación. Algunos querían jugar y ganar dinero o llevarse la mascota, algo que nadie logró hasta donde supo LM Cipolletti. Pero otros señalaban ese tipo de actividades como clandestinas y pedían la seguridad del animalito.
En el marco de la Fiesta Nacional de la Manzana se montó también un parque de diversiones, que contó con una multitudinaria concurrencia a pesar de las tormentas que asolaron la región durante esos días. En ese sector, con total
impunidad, se llevaban a cabo escolazos, algo que por ley está prohibido.
CIFRA
2 aros había que embocar para quedarse con el labrador cachorrito.
Los seis tiros costaban $50. Si se lograba un único acierto había plata en efectivo como premio. También, según el juego, se entregaban equipos electrónicos.