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El plantel de Cipolletti viajó anoche a Bahía Blanca para enfrentar a Olimpo, después de 18 años. El Albinegro nunca pudo ganar en el estadio Roberto Natalio Carminatti, donde mañana se jugará el encuentro y sólo habrá hinchas locales. Un paisaje muy distinto al vivido hace tres décadas atrás, cuando el duelo, era el clásico de la Patagonia. Y cada vez que se enfrentaban se llenaban de colores las tribunas.
“Fue una linda época. Tuve la suerte de jugarlo desde los dos lados”, recordó Diego Landeiro.
“Se jugaba en cancha llena. Se armaban equipos fuertes de los dos lados y salían partidos muy lindos”, contó “Coco” quien tuvo dos ciclos en Cipo, en la temporada 1995-1996 y 2002-2004, 2005 y, uno, en el Auronegro entre 1999 hasta el 2001.
El clásico nació por la ausencia de los rivales regionales en la misma categoría, y cuando aún no asomaba Guillermo Brown de Puerto Madryn, quien actualmente es el club mejor posicionado en el fútbol nacional.
Para Pablo “Chala” Parra, fue una época única, que posiblemente no tenga comparación a futuro, por el rumbo que tomaron ambos clubes, con los bahienses jugando en las ligas mayores.
“Era un clásico, el equipo al que había que ganarle. No así con la Villa que éramos amigos. Era hermoso, otra época. Se vivía muy diferente y se jugaba a cancha llena”, sostuvo el ídolo albinegro.
Otro que lo vivió de los dos lados fue Gerardo “Chiqui” Solana quien incluso defendiendo la casaca de Olimpo, le tocó marcarle goles a Cipolletti. El ex futbolista recordó el día que por respeto no festejó el primer tanto que le marcó al Albinegro, pero lo putearon igual y al segundo, lo gritó “como se debe”, contó entre risas.
“Sacando a Villa Mitre, para ellos es el segundo. En el Federal A era un clásico, con bastante gente de los dos se jugaban” esos partidos, sostuvo Solana, quien indicó que, para el choque de mañana, Cipo ”llega mejor. Eso es lo que “indican los resultados”, en la previa y, por ahí, con el césped natural va a ser mejor partido de visitante”, analizó.