“La prueba contra las acusados es contundente”, aseguro el fiscal José Nebbia en el comienzo del séptimo juicio por delitos de lesa humanidad ocurridos en la región durante la última dictadura militar. En este juicio están acusados quince ex jefes militares y de inteligencia del Ejército de Neuquén como así también de Bahía Blanca, policías de las provincias de Neuquén y Río Negro; además de un piloto de avión que trasladó secuestrados en vuelos clandestinos desde la capital neuquina hasta el centro de detención “La Escuelita”, ubicado en el predio del V Cuerpo del Ejército de esa ciudad bonaerense.
En el juicio que se inició hoy en el Salón de AMUC de esta ciudad, se ventilarán los casos de veinte víctimas que fueron secuestradas y trasladadas al centro clandestino de Bahía Blanca, de las cuales nueve están desaparecidas.
La audiencia contó con la presencia en la sala del presidente del Tribunal Oral Federal 1 de Neuquén, Alejandro Cabral, y los vocales Alejandro Silva y Simón Bracco. También estuvieron presentes las partes querellantes y los abogados defensores de los acusados, quienes siguieron la audiencia vía zoom. Algunos de los imputados lo hicieron desde las unidades de detención donde cumplen sus condenas por los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura, como el caso de Raúl Guglielminetti y Héctor Di Pasquale; y otros desde sus casas donde cumplen la prisión domiciliaria.
El representante del Ministerio Público Fiscal expuso durante más de dos horas el esquema represivo aplicado entre el V Cuerpo del Ejército con asiento en Bahía Blanca y la denominada Subzona 52 conformada por las provincias de Río Negro y Neuquén. Precisó que la relación entre ambas jurisdicciones militares explican las razones de los vuelos clandestinos que se realizaron en junio de 1976 en las que se trasladaron a las personas secuestradas por los grupos de tareas en la región desde el Aeropuerto de Neuquén a Bahía Blanca.
Los hechos que se investigarán ocurrieron en junio de 1976 en las ciudades de Cutral Co y Neuquén capital y en Cinco Saltos y Cipolletti, de Río Negro.
Comentó que los centros clandestinos en ambas ciudades, denominados de igual manera, dependían del general Acdel Vilas, segundo Comandante del V Cuerpo del Ejército, que asumió ese cargo luego de encabezar el “Operativo Independencia” en Tucumán en el año 1975.
El fiscal resaltó cuatro características de este juicio: la relación con Bahía Blanca, la acusación por homicidio contra los imputados en el proceso por ocho detenidos desaparecidos, la imputación a un aviador acusado del traslado de los detenidos y la investigación de la violencia sexual como delito autónomo, separado del de los tormentos.
Aclaró que la calificación de homicidio se aplicará por la desaparición de ocho de los nueve casos que llegaron a este proceso judicial, porque el de Miguel Pincheira ya fue juzgado en un anterior juicio celebrado entre 2015 y 2016.
La acusación de Nebbia se inició con los secuestros de un grupo de artistas de Neuquén, entre ellos Darío Altomaro, Alicia Villaverde y Alicia Pifarré, entre otros, y de otros con militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), como el caso de Susana Mujica.
Nebbia dijo que “hay pruebas que el Destacamento de Inteligencia 182 de Neuquén había confeccionado fichas de este grupo con datos y fotografías de Altomaro y Pifarré”.
Al señalar la detención de Mujica, explicó que cuando la secuestraron tenia 27 años y era docente de la carrera de Servicio Social en la Universidad Nacional del Comahue. Unos meses antes de su secuestro, dijo el fiscal, "de acuerdo a un testimonio de quien era por entonces guardia de la Aduana de Neuquén, esta persona le avisó que el imputado en este juicio Raúl Guglielminetti le había dicho que la estaba investigando”.
Dijo que Mujica fue reconocida en La Escuelita de Bahía Blanca por otras victimas que habían sido secuestradas en Cutral Co y en Neuquén, y que "la última referencia que se tiene de ella es cuando el 17 de junio de 1976 la sacaron a la fuerza de su lugar junto a Cecilia Vecchi y que los guardias comentaron que las llevaban a la jaula".
Nebbia afirmó que los desaparecidos "fueron asesinados mientras se encontraban en La Escuelita de Bahía Blanca".
"Los desaparecidos de esta causa, permanecieron en el centro clandestino de Bahía Blanca sólo por el tiempo en que los perpetradores necesitaban para torturarla y sacarle la información", señaló el fiscal.
"Entendemos que desde el momento del cautiverio en Bahía Blanca nada mas se supo de las victimas, ni en épocas recientes a las detenciones ni en el transcurso de estos cuarenta años; con lo cual, teniendo en cuenta el contexto en el que ocurrieron estos hechos en los que justamente los autores de las muertes procuraban eliminar todo rastro, toda evidencia acerca de los crímenes uno de los métodos era el ocultamiento de los cuerpos sin vida", describió el representante del Ministerio Público Fiscal.
Agregó que las víctimas fueron vistas por última vez en el centro clandestino que funcionaba en el predio del V Cuerpo del Ejército de Bahía Blanca. “La víctima (por Susana Mujica) fue eliminada físicamente, no regresó en estos años, no se registró la detención en una cárcel, están desaparecidas desde entonces". Agregó que "de acuerdo a la metodología que utilizaban los criminales es posible suponer que esa decisión final fue ejecutada en fechas cercanas o posterior de cuando la víctima fue secuestrada o en ese último momento que se tiene noticia de ella".
Por último, Nebbia precisó que "sostenemos que los desaparecidos fueron asesinados mientras se encontraban en el centro clandestino La Escuelita de Bahía Blanca porque no existen registros de que las victimas hayan sido alojadas en algún establecimiento carcelario que si sucedió con otras víctimas de Bahía Blanca y de esta causa, o en ningún sitio donde quedara registrada su detención o mencionado en otro centro clandestino de detención". Argumentó que en el caso de Susana Mujica y de los desaparecidos de esta causa, permanecieron en ese centro clandestino "sólo por el tiempo en que los perpetradores necesitaban para torturarla y sacarle la información y a los pocos días de su llegada se decide su destino final, en este caso la desaparición y la muerte".
Mañana, a partir de las 9, continuará exponiendo el fiscal sobre las acusaciones a los imputados.
Los vuelos de terror
En este juicio serán investigados los vuelos clandestinos realizados desde el aeropuerto de Neuquén a la ciudad de Bahía Blanca para trasladar a los detenidos al centro clandestino de detención “La Escuelita” que funcionó en un predio del V Cuerpo de Ejército de la ciudad bonaerense. En su requerimiento, el fiscal Palazzani señaló al piloto Juan José Capella como responsable de los traslados de detenidos en un avión del Ejército los días 10, 15 y 16 de junio de 1976, entre ellos de las nueve personas que permanecen desaparecidas.
Además de Capella están imputados Miguel Ángel Cancrini, Norberto Condal, Jorge Di Pasquale, Jorge Granada, Raúl Guglielminetti, Gerónimo Huircain, Jorge Molina Ezcurra, Desiderio Penchulef, Oscar Lorenzo Reinhold, Sergio San Martín, Jorge Soza, Carlos Taffarel, Walter Tejada y Osvaldo Páez. Algunos de los imputados ya fueron condenados en otros tramos de este juicio.
Los desaparecidos son Jorge Asenjo, Carlos Chávez, Susana Mujica, Alicia Pifarré, Carlos Schedan, Arlene Seguel, Mirta Tronelli, Cecilia Vecchi y Miguel Ángel Pincheira.
"Nos preocupa que planteen la suspensión del juicio"
El abogado querellante de la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH) de Neuquén, Bruno Vadalá, señaló que "vemos con preocupación que se plantee la suspensión del debate que se viene demorando mucho en su realización porque son las víctimas que han denunciado sus casos en primera oportunidad y sus casos son recién debatidos en el séptimo juicio". Las defensas de los imputados plantearon la suspensión del juicio, en primer lugar porque el cuarto juez no estaba en la sala de audiencias y se había presentado previamente una impugnación en su contra. Por otra parte, las defensas también señalaron la recusación que existe contra uno de los vocales que conforman el tribunal y que aún no fue confirmado por la Cámara de Casación. Todos los planteos fueron rechazados por los jueces del tribunal.
"Todos los planteos relativos a la suspensión del juicio son planteos que no corresponden que sean realizados porque es un juicio que viene de larga demora", precisó Vadalá.
"Las víctimas esperaron décadas para sus casos"
“Durante este debate oral escucharemos cientos de testimonios, especialmente los de las víctimas que han esperado décadas para ver juzgados sus casos”, explicaron las abogadas Natalia Hormazabal y Mariana Derni, de la querella del Cenjtro Profesionales de los Derechos Humanos (Ceprodh).
Consideraron que aún en tiempos de pandemia “debemos fortalecer la lucha contra la impunidad, y mantener bien en alto las banderas por las y los 30.000 compañeras y compañeros detenidos desaparecidos”.
Señalaron que desde la querella del Ceprodh “continuaremos la pelea por cárcel común perpetua y efectiva para todos los genocidas, civiles y militares; pero también porque se conozca la verdad histórica de lucha en la región”. Por tal motivo, señalaron que insistirán con el planteo “de publicidad completa de este proceso histórico, sin limitaciones para acompañar en sus testimonios a las víctimas y familiares y sin límites a la prensa y por su transmisión total”.
“Poner la verdad sobre la mesa”
El abogado Luis Virgilio Sánchez, quien representa a Eduardo París, una de las víctimas de este juicio, explicó que más allá de las condenas “lo importante para nosotros es que en este juicio todas las partes puedan poner libremente, de manera amplia y flexible su verdad sobre la mesa, que es la mejor manera de extraer la verdad, tanto de parte del público, como de los juzgadores”. Agregó que “tenemos un Código Procesal del Siglo XIX y por lo tanto muchas limitaciones, y algo de ello pudimos observar en los planteos preliminares de la defensa, que pidió la suspensión del juicio. Nosotros aspiramos a que todas las partes estemos a la altura de las circunstancias, en este juicio histórico, y que podamos desarrollar el proceso con la mayor amplitud y flexibilidad posible, aprovechando la transmisión en vivo del mismo por Youtube”.