Barcelona.- Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona detuvieron a tiros al conductor de un camión que trasladaba gas butano y que lo había robado en la ciudad de Barcelona unos diez minutos antes. Al momento de atraparlo, el vehículo circulaba a altísima velocidad e intentaba entrar en contramano en dirección a la Ronda del Litoral.
El chofer, quien resultó ileso y fue inmediatamente detenido, es Joakim Robin Berggren, un hombre de origen sueco nacido en 1984 y sin ningún tipo de antecedentes policiales en España. En un principio se temió que se tratase de un intento de atentado terrorista, pero eso fue descartado un par de horas después del incidente, en una rueda de prensa conjunta ofrecida por los responsables de los Mossos d’Esquadra de Barcelona y la Guardia Urbana, el comisario Joan Carles Molinero y el intendente mayor Evelio Vázquez. Al momento de su detención, Berggren no llevaba ningún tipo de arma encima y los investigadores sospechan que pudo haber actuado bajo los efectos de sustancias psicotrópicas.
El vehículo había sido robado a la altura de Drassanes, y posteriormente comenzó una huida de película, a gran velocidad, durante la que se cayeron del camión unos bidones con gas butano. De hecho, una mujer resultó herida por el impacto de una de ellas. Durante la persecución participaron motoristas de la Guardia Urbana y Mossos d’Esquadra, así como los seis miembros de una furgoneta de la ARRO que a la altura de la Plaza de la Vila realizaron varios disparos con armas largas.
Durante la persecución, los mossos efectuaron seis disparos y la guardia urbana uno: se trata de uno de los agentes de la policía municipal, que se tiró de la moto al suelo porque el camión estaba a punto de arrollarlo; desde el asfalto disparó con pericia contra una de las ruedas del camión y logró impactarlo.
El ladrón se dirigió en contramano hasta la altura de la Ronda del Litoral, entrando por la calle 22. En ese instante, el vehículo chocó de costado con tres autos que se sorprendieron al encontrarse al camión de frente. Sí, bien de película...
Finalmente el camión quedó clavado y atrapado junto a la pared de la salida de la Ronda, mientras los guardias urbanos y mossos que lo perseguían saltaron entre los coches y accedieron al ladrón, que había logrado salir de la cabina. Varios testigos presenciales explicaron que pocos segundos después de que el camión se detuviera, decenas de agentes llegaron a la altura del vehículo, algunos de ellos con fusil. El camión presentaba varios impactos de bala en la parte frontal.
El detenido fue trasladado inmediatamente al hospital Pere Camps para ser sometido a una revisión médica y psicológica. Por su comportamiento tras la detención del vehículo, algunas fuentes oficiales confirmaron la presunción primaria de que el chofer estaba actuado bajo los efectos de alguna sustancia psicotrópica. De todos modos, la comisaría general de Información de los Mossos d’Esquadra, la responsable de los casos relacionados con el terrorismo, se hizo cargo de la investigación.
Tanto el comisario Molinero como el intendente Vázquez han valorado muy positivamente la valentía con la que han actuado los mossos y los guardias urbanos actuantes. Ninguno dudó en colocarse a la altura de la cabina del camión, con la moto, sin saber las intenciones del conductor ni si efectivamente estaba armado.
El conductor, que está detenido, es un hombre de origen sueco, quien se encontraba presumiblemente bajo efectos de alguna sustancia psicotrópica.
“Lo vi cuando dio un volantazo y pasó por adelante mío. Se iba riendo. Era un chico joven, con la cabeza rapada y patillas largas. Llevaba una campera verde militar”.Marta Velat. Testigo del intento de escape del camión