Neuquén
“Mi infancia no la viví por culpa de él”, lamentó una adolescente de 17 años que fue abusada por su tío cuando era pequeña. Pasaron nueve años desde la denuncia hasta que fue condenado a tres años en suspenso. Para ella, la pena no es suficiente y exige que vaya preso.
Corría el 2005 cuando llegó junto a su familia a vivir en Neuquén. Alquilaron una casa en el mismo barrio de sus abuelos paternos, donde también vivían una tía y un tío (en ese entonces de 16 años). Las reuniones familiares eran casi cotidianas y era normal que algunos fines de semana la pequeña se quedara a dormir con sus abuelos.
“Después de un tiempo de estar en Neuquén empezó a pasar esto”, arrancó el relato la joven que en ese entonces tenía sólo 5 años. En diálogo con LM Neuquén, comentó que su tío la obligaba a hacer cosas que no le gustaban en la habitación de él. “Fueron varias veces, durante casi dos años”, recordó con tristeza.
Faltaban tres días para el cumpleaños número siete cuando el cuerpo de la niña decidió hablar por sí mismo. La madre la dejaba en la escuela, pero a las horas la llamaban para decirle que su hija tenía fiebre, dolor de panza o lloraba sin que se hubiera peleado con algún compañero. “Hasta que un día me llamaron y me dijeron ‘vení a buscarla porque está con mucha fiebre’. La busqué y llevé al médico al Castro Rendón”, expresó la madre, quien junto a su marido acompañaron a la adolescente durante la entrevista.
Fue en ese momento cuando los padres conocieron la verdad. “Mirá, mamá, a la nena lo que le pasó fue un abuso sexual y psicológico”, sentenció la asistente social que las recibió en el Servicio de Abuso Sexual del Hospital Regional.
Pese a lo difícil de la situación, el matrimonio fue hasta la casa de los abuelos. “Les contamos lo que le estaba pasando a la nena, pero nunca nos creyeron”, afirmó la mujer, quien a los dos meses formalizó la denuncia ante fiscalía. Allí se detalló que el tío la manoseó, le penetró con los dedos y hasta eyaculó en su panza.
La causa fue iniciada como abuso sexual gravemente ultrajante (por ser familiar y estar al cuidado de la menor). Sin embargo, pasaron muchos años hasta que en 2015, en un acuerdo de partes, el joven fue condenado a tres años de prisión en suspenso por el delito de abuso sexual simple. “Un abuso es un manoseo, y lo que me hizo fue una violación”, afirmó la joven.
Cronología
Una condena que tardó nueve años en llegar
26/12/06 - Denuncia ante fiscalía
Tras saber la verdad, la madre presenta la denuncia penal por los abusos sexuales que sufrió su hija a manos de su tío. “La tocaba, la apoyaba y le metía los dedos”, consta en la denuncia.
17/09/15 - Condena en suspenso
Un juez condena a tres años de prisión en suspenso al joven por abuso sexual simple. Los padres aceptan el acuerdo para darle un cierre, pero hoy reconocen que se equivocaron.
25/11/16 - Lo escracha en Facebook
La menor rompe el silencio. No entiende por qué se le dio esa condena y exige que vaya preso. Decide publicar su historia a través de la red social.