NEUQUÉN
Con total impunidad, un joven policía se quedó con un televisor y un proyector tras un trágico accidente donde falleció un hombre. Lo condenaron a un año y cuatro meses de cumplimiento condicional más inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos
El 26 de septiembre de 2016, Esteban Luis Sardi perdió el control de una camioneta del INCAA en la Ruta Nacional 237 y volcó. El hombre murió en el acto y todos los equipos de proyección de cine que eran transportados fueron llevados en custodia al destacamento de Nahuel Huapi.
Una semana más tarde, gente del INCAA fue a retirar los elementos y fueron atendidos por dos efectivos. Les entregaron dos televisores y un proyector, pero en el acta firmada por el policía Pablo Parada figuraban tres teles y dos proyectores.
Desde el INCAA desconocían la cantidad total, pero la inconsistencia entre el acta y lo devuelto fue suficiente para que el compañero de Parada se diera cuenta y alertara de la situación. En un principio, ambos fueron acusados malversación de caudales públicos, pero luego el policía honesto fue absuelto.
A mediados de agosto, Parada fue declarado culpable y este martes 4 de septiembre le impusieron la pena mínima de un año y cuatro meses de prisión de cumplimiento condicional más la inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos.