Una mujer de Plaza Huincul fue rescatada por la Policía gracias a un llamado de sus vecinos, luego de que su pareja la agredió y la amenazó con un cuchillo. "Si el accionar policial no fuera oportuno, hoy hablaríamos de un femicidio”, expresó el comisario Claudio Vinet.
El hecho sucedió el domingo pasado por la tarde, alrededor de las 18, en una vivienda de barrio Otaño de Plaza Huincul. Allí, la violenta situación a la que estaba siendo sometida la mujer quedó evidenciada en sus gritos, que alarmaron a sus vecinos, quienes decidieron dar aviso al personal policial.
Al arribar al domicilio en inmediación de calles Antártida Argentina y Mariano Moreno, los efectivos observaron por una abertura que en efecto, una mujer se encontraba en peligro, pidiendo ayuda a viva voz desde el suelo mientras su pareja la amenazaba con un cuchillo tipo Tramontina en sus manos.
Por esto, los agentes ingresaron al domicilio por la fuerza, redujeron al violento de 31 años y lo demoraron. Por su parte, la mujer de 33 fue asistida por personal de emergencias que se convocó al lugar, y trasladada al hospital, donde se constató que más allá de su angustia no tenía heridas de gravedad.
Posterior al hecho y ya más calmada, la víctima radicó su denuncia, en la que manifestó que una escena de celos había decantado en la violencia y que el hombre también había amenazado con lastimarse a sí mismo. "Entre lastimarse él y lastimarla a ella, hay un hilo muy fino", manifestó el comisario Vinet al relatar el hecho, y agregó que "no se tenía conocimiento de violencia previa en la pareja", dado que no se habían recibido otras denuncias antes de ese día.
Asimismo, el agresor radicó una contradenuncia en comisaría, argumentando que la mujer "había iniciado la agresión con golpes de puño".
La fiscalía local ya tomó el caso en sus manos y dispuso una restricción de acercamiento a la víctima como medida preventiva, hasta tanto avance la investigación y se puedan formular cargos al hombre.