Fue el pasado 3 de junio, en coincidencia con el Ni Una Menos. El hombre fue acusado por intentar matarla y quedó con prisión preventiva.
Un hombre intentó matar a su expareja en Rincón de los Sauces y quedó detenido con prisión preventiva. El grave hecho ocurrió en coincidencia con el Ni Una Menos, el pasado miércoles 3 de junio.
El hecho ocurrió alrededor de las 21. De acuerdo con la investigación provisoria encabezada por la fiscal Rocío Rivero, M.H.S. persiguió a su expareja mientras ella circulaba en moto por distintas calles de Rincón de los Sauces.
La persecución continuó hasta la Ruta Provincial 6, donde primero intentó embestirla de frente y luego la chocó desde atrás con su automóvil, provocando que cayera al asfalto. Después descendió del vehículo y la golpeó reiteradamente con patadas y puños. La agresión se detuvo cuando un vecino intervino y advirtió que llamaría a la policía.
La fiscal, quien intervino en la audiencia junto a la asistente letrada de Rincón de los Sauces Yesica Barbich, sostuvo además que el ataque fue precedido por amenazas enviadas a la víctima a través de mensajes, en los que el imputado le manifestaba que la iba a matar cuando la encontrara.
Rivero calificó el hecho como homicidio agravado por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género, en grado de tentativa y en calidad de autor. Barbich, por su parte, precisó la evidencia recolectada durante las primeras horas de la investigación.
Al resolver, la jueza Pelosso tuvo por formulados los cargos y consideró acreditados, en esta etapa inicial del proceso, tanto el intento de homicidio como las agravantes planteadas por la fiscalía. Entre otros elementos, valoró las amenazas previas atribuidas al imputado, la persecución vehicular, la embestida contra la motocicleta y la posterior agresión física.
Para solicitar la prisión preventiva, la fiscal sostuvo que existía un riesgo concreto para la integridad física y psíquica de la víctima. Argumentó que el imputado la había amenazado previamente, que la persiguió por distintas calles hasta alcanzarla y que una prohibición de acercamiento o una prisión domiciliaria no resultaban suficientes para neutralizar el peligro, debido a la gravedad de los hechos investigados y al temor manifestado por la mujer y su entorno familiar.
La jueza de garantías Natalia Pelosso coincidió en que existían riesgos procesales, pero consideró que podían ser neutralizados mediante una prisión domiciliaria. Señaló que esa modalidad, complementada con una tobillera electrónica, controles policiales periódicos y una estricta prohibición de contacto con la víctima por cualquier medio, resultaba suficiente en esta etapa inicial para proteger a la denunciante y garantizar el desarrollo de la investigación.
Por ello, la magistrada rechazó el pedido de prisión preventiva y ordenó que el acusado permanezca bajo prisión domiciliaria durante dos meses. La medida deberá cumplirse con tobillera electrónica y controles policiales periódicos hasta su colocación.
Además, le impuso la prohibición absoluta de mantener cualquier tipo de contacto con la víctima por el plazo de cuatro meses.