Enseguida arribó al lugar personal de Bomberos y del servicio de emergencias, pero ya era tarde y descubrieron el cuerpo sin vida de Joel Lagos, un estudiante de abogacía que vivía en San Miguel de
Tucumán, pero que era oriundo de Santa Cruz.
De acuerdo a las investigaciones preliminares, uno de los jóvenes, por razones que se analizan, intentó ingresar a un viejo mausoleo, pisó una rejilla oxidada que cedió y cayó a un subsuelo de aproximadamente 4 metros de profundidad.
Al parecer, Lagos falleció como consecuencia de los golpes sufridos en la caída.