En el impacto, el motociclista chocó contra el parabrisas del auto y luego cayó sobre el asfalto, golpéandose la cabeza. En el momento del choque había perdido el casco por lo que sufrió un fuerte golpe en la cabeza que le provocó que derramara bastante sangre.
El conductor del auto contó que, afortundamente, él estaba detenido en la esquina en el momento del impacto y que el motociclista estaba muy golpeado, pero consciente.
"Gracias a Dios casi me agarró parado. Cuando yo lo veo ya estaba contra el auto", comentó el hombre.