Buenos aires. El entrenador de River, Marcelo Gallardo, sumó problemas para el cierre de la Superliga y el debut en la Copa Libertadores con la fractura de clavícula del lateral izquierdo Milton Casco y la lesión muscular de Ignacio Fernández, que se agregó al mediocampista Exequiel Palacios y al defensor Gonzalo Montiel.
Casco, que fue ovacionado por los hinchas en el estadio Monumental el domingo, será operado en los próximos días por su fractura de clavícula derecha, sufrida a los 13 segundos de juego, luego de chocar con Ramiro Costa, delantero de San Martín de Tucumán.
Gallardo descartó la contratación de un refuerzo para la Copa Libertadores -en la Superliga no es posible porque ya pasó el 65% del torneo-: “Vamos a tratar de solucionarlo con lo que tenemos y a partir de junio veremos opciones”, dijo.
Lo que es seguro es que se estima una recuperación de entre ocho y doce semanas, justo en un momento en el que Casco había recuperado la confianza y era uno de los baluartes del campeón de la Copa Libertadores 2018.
El otro lesionado que dejó el triunfo frente a San Martín de Tucumán fue el mediocampista Ignacio Fernández, que también venía levantando su nivel futbolístico.
Nacho se realizó estudios por una “lesión muscular” y se determinó que es una distensión, por lo que estará dos semanas de baja y es casi seguro que se pierda el arranque de la Copa Libertadores el miércoles 6 de marzo en Perú.
Mientras que lo de Juanfer Quintero fue una sobrecarga y lo de Robert Rojas sólo un golpe.