El juicio de cesura comenzó ayer a las 8. El tribunal integrado por Carina Álvarez, Martín Marcovesky y Ana Malvado escuchó los argumentos de las partes para solicitar la pena que debe cumplir el ex policía Méndez.
"Están todas las pruebas dadas de que se trató de un hecho de abuso de autoridad; Méndez usó su arma reglamentaria, sumado a que Matías estaba desarmado y se estaba alejando cuando le disparó, son pruebas suficientes de que es un homicidio doblemente agravado", aseguró Pedrero.
Por su parte, el fiscal Pablo Vignaroli consideró como atenuantes que Méndez no tenía antecedentes y que es sostén de familia, aunque coincidió que se trató de un caso de gatillo fácil.
Casas fue asesinado el 22 de julio de 2012. Estaba en la plaza del barrio Cuenca XV cuando fue interceptado por Méndez, que iba armado a pesar de no encontrarse de servicio.
El policía le disparó cuando se estaba alejando en su moto y que, acompañado de su hijo, lo siguió hasta que se cayó. Una vez en el piso, Méndez lo pateó.
En un primer juicio, lo condenaron a prisión perpetua, pero el Tribunal de Impugnación revocó la sentencia y le quitó el agravante del abuso funcional.