En este sentido, puntualizó: "La Constitución es fruto de un proceso histórico, de conquistas sociales. ¿Quieren que borremos las conquistas de toda la sociedad con el codo? Sería sorprendente que quienes vienen haciendo una bandera de la institucionalidad y la independencia de la administración de
Justicia digan ahora que tengo que entregar el cargo porque cambia el gobierno. Si hay gente que imagina otra salida puede prestarle atención a la Constitución y verá que el procedimiento de remoción de la procuradora es el mismo que para cualquier ministro de la
Corte Suprema. Hacen falta los dos tercios del Senado. Por eso no renunciar es más que mi derecho: es mi deber".
De acuerdo con esto, la funcionaria dijo que tampoco renunciaría si se lo pidiese Daniel Scioli o la actual presidenta
Cristina Kirchner: "De nuevo: no voy a dar un paso al costado. Sólo voy a retirarme cuando considere que cumplí un ciclo y que puede haber un recambio beneficioso".
"Vine a transformar las estructuras del Ministerio Público Fiscal, que trabajaba como un simple espejo del Poder Judicial. No impulsaba investigaciones, no tenía los planes de perfeccionamiento y articulación nacional y provincial como ya logramos... Nada de eso. Todo este esquema de articulación le permitió al MPF trabajar de manera eficaz en grandes causas de narcotráfico, por ejemplo. Obtuvimos condenas en la operación Carbón Blanco. La Procuración sobre Narcocriminalidad pudo realizar la denuncia contra el juez Raúl Reynoso en Orán. Antes no había una estructura diseñada para cruzar información", concluyó.