Salta
Estuvo a un paso de ganar en los 90 reglamentarios Gimnasia, pero la historia tripera indica que primero hay que saber sufrir. Y así fue nomás. El Lobo, que ganaba 2 a 0 en Salta y no supo aguantarlo, se impuso en los penales tras el 2 a 2 y en semifinales de la Copa Argentina enfrentará nada menos que a River. La otra llave es Central-Belgrano.
Cambiante
A los 8 minutos del segundo tiempo parecía que la suerte del Ciclón en la Copa Argentina estaba sellada. Caía 2 a 0 y se despedía del cada vez más codiciado certamen. Sin embargo, en el peor momento afloró el amor propio azulgrana para descontar primero a través un gol en contra y para empatarlo enseguida. Así, el Ciclón volvió a creer y se puso en partido.
Gimnasia fue superior en el primer tiempo y se quedó corto con la mínima ventaja parcial. El Lobo pegó de entrada con el gol de Nico Ibáñez y se replegó para salir rápido de contra, sabiendo que el conjunto de Aguirre se le iba a venir al humo.
Así fue como el elenco platense dispuso de espacios y situaciones para ampliar la diferencia, incluso un cabezazo que dio en el palo. San Lorenzo estuvo raramente impreciso y extrañó mucho a Ortigoza, el generador de juego del equipo de Boedo. Fue de las ausencias por la doble fecha de eliminatorias (las otras fueron Más, Corujo), sin dudas la que más sufrió el elenco azulgrana.
Ni la presencia de Fernando Belluschi, quien integró el combinado argentino en las recientes jornadas, le permitió disimularla falta del Gordo. Casi no generó peligro en el primer tiempo, pues Tino Costa y Cauteruccio estuvieron imprecisos, al igual que el Rasta ex Newell’s.
Para colmo, en el inicio del complemento Gimnasia volvió a vacunarlo, en lo que parecía ser un golpe letal para las aspiraciones azulgranas. Ramiro Carrera puso el 2 a 0 en una acción similar a la del primer tanto (centro, la defensa cuerva duerme...). Pero San Lorenzo no se dio por vencido y rápidamente encontró los goles que le dieron vida. Incluso pudo haberlo ganado ante un Gimnasia que se quedó con diez. Le anularon bien dos goles y lo tuvo Bergessio casi a lo último, pero el 2 a 2 ya no se modificaría. El Lobo lo hizo: volteó por penales a un grande y va por otro.