Un hombre golpeó a su pareja en el interior de su casa, en Junín de los Andes, y horas más tarde, cuando ella estaba con una amiga, volvió a atacarla en plena calle. Por ambos hechos, la Justicia acusó al agresor y le prohibió realizar cualquier acto de violencia hacia la víctima.
Ayer se realizó una audiencia en la que el juez Eulogio Nazareno avaló el pedido de la fiscalía y acusó al hombre por el delito de lesiones leves y graves, calificadas por el vínculo y por mediar violencia de género.
Asimismo, a pedido de la asistente letrada de la fiscalía local, Elisabeth Pellicer, le dictó una prohibición de realizar cualquier acto de perturbación, intimidación o violencia hacia la víctima. La medida de coerción fue impuesta por el plazo de cuatro meses, ya que la fiscalía argumentó la existencia de riesgo de entorpecimiento y de peligro a la integridad de la víctima.
Así, de acuerdo a la teoría del caso de la fiscalía, el primer hecho ocurrió el 15 de junio, entre las 20:45 y las 21:15, en el interior de la vivienda familiar. Allí, tras agarrarle el celular a su pareja, el agresor la golpeó con sus puños y le arrojó un elemento que le impactó a la altura de las costillas.
Horas más tarde, entre las 3 y las 4:45, cuando la víctima se bajó de un auto en el que estaba con una amiga, el acusado volvió a atacarla. Comenzó a golpearla en la cabeza, la tiró a la calle y le provocó más heridas.
En ese instante, su amiga intentó defenderla, pero él la agarró de los pelos y la corrió. Luego volvió a arremeter contra su pareja.
Violó la perimetral y destruyó el auto y el frente de la casa de su ex