Con esta marcha se pretende, entre otros aspectos, promover el cumplimiento de los derechos de los niños, que los conozcan y que se los apropien para que todos puedan ser protagonistas de la vida social de la que son parte.
La particularidad de este año fue la participación de una estatua viviente que, por cada derecho anunciado por los chicos, les entregaba un pétalo. "Fue un gesto muy significativo, al igual que el hecho de que los niños pasaran al frente y expresaran sus deseos", sostuvieron desde la organización.
Algunos pidieron por el derecho a la dignidad; mientras que otros aprovecharon el evento para hacerlo por el amor y la educación. Incluso una niña pidió por el derecho a comer todos los días.
Las actividades, que se extendieron durante gran parte de la mañana de ayer, tuvieron la participación de chicos de bibliotecas, jardines de infantes, clubes y murgas, así como también alumnos de escuelas primarias, secundarias e instituciones especiales, quienes concurrieron acompañados por docentes, referentes y muchos de ellos llevaron a sus familiares.
"En la escuela trabajamos los valores y los derechos de los niños y acá lo pusieron en práctica a través de una canción, justamente para dar cuenta de los valores. Fue motivador para los chicos, estaban los juegos de antes como la payana, el elástico, la soga, bailaron murgas". Alejandra Ibarra. Docente de la Escuela 198
"Caminamos, cantamos y bailamos al ritmo de las murgas. Fue muy lindo. Después, los chicos propusieron un derecho para que sea respetado. Es la primera vez que vengo y está bueno participar de estas marchas para tener en claro nuestros derechos". Antonella. Estudiante de segundo año