En el estado de Guerrero, algunas comunidades indígenas tienen ese tipo de cuerpos de vigilancia reconocidos por las autoridades para la seguridad de sus propios poblados. Sin embargo, han surgido grupos a los que se los acusa de tener, en realidad, vínculos con organizaciones del narcotráfico.
"Si son policías comunitarios no tienen la facultad de trasladarse de un municipio a otro y menos realizar detenciones", avisó el secretario general de gobierno de Guerrero, Florencio Salazar Adame. En los últimos años se dieron decenas de desapariciones y hallazgos de cuerpos en fosas clandestinas, en medio de una ola de extrema violencia, con consecuencias sumamente negativas para el presidente Enrique Peña Nieto.