Todo fue vertiginoso ya que el anuncio del compromiso entre el aristócrata y la bella plebeya, que se hallaba en la cumbre de su carrera en Hollywood, había sido oficializado el 5 de enero de ese mismo año.
Tanto es así que Kelly debió apurar sus compromisos cinematográficos y culminar su contrato con MGM. La ceremonia en San Nicolás duró tres horas y fue filmada y lanzada por la misma MGM, que compiló un especial de televisión.