"Yo tengo una nena asmática y en la casilla entra el agua por el techo, tengo la llave de la casa que me están haciendo, pero no puedo meterme porque no tiene servicios, ni ventanas ni puertas, todavía están los albañiles", contó Liliana Navarrete, una de las adjudicatarias.
"En 2013 nos dijeron que habíamos salido sorteados y que nos iban a hacer las casas gratis pero pagábamos el terreno. La obra se paró porque la plata no llegaba y así nos agarró la tormenta grande de 2014; la pasamos muy mal", recordó.
$5.400.000 era el presupuesto original que tenían los trabajos.
La obra depende del plan federal Más Cerca. En la esquina de Ardiles y Nahuel todavía está el cartel indicativo que promete "más municipio, mejor país y más patria".
En 2015, cansados de las postergaciones, las 20 familias cortaron la calle Casimiro Gómez. Entonces tenían sólo las plateas y las columnas. Tras la protesta, llegaron fondos para levantar las paredes y nuevamente se frenaron los trabajos.
Hace un mes, viendo que empezaba el frío y la obra no avanzaba, volvieron a la calle. Al corte le sumaron el secuestro de un colectivo del ramal 7 A. "Ahí nos dijeron desde el IPVU que ponían plata y empezaron a poner algunas ventanas y puertas", indicó Liliana.
Desde el organismo indicaron que hubo retrasos en los fondos nacionales y se comprometieron a compensarlos con una inversión propia de 5 millones de pesos.