Escocia.- Un orfanato católico volvió a ser escenario del horror. Hallaron en Escocia, dentro de una fosa común, restos de más de 400 niños y bebés con una data de muerte que abarca más de un siglo: entre 1864 y 1981. El descubrimiento fue en la localidad sureña de Lanarkshire, y tras las excavaciones y los estudios realizados, se logró dar con los restos de los niños y los bebés enterrados en el lugar, sin ningún tipo de identificación.
Según estimaciones, en 117 años pasaron por el orfanato unos 11.600 pequeños de esos que son considerados “hijos de nadie”. Por el momento no hay pruebas de abusos aunque, de todos modos, el terrible hábito de dar sepultura colectiva a los niños plantea un comportamiento que permitió esconder otros hechos como la desnutrición, las enfermedades y la miseria infantil. Y más viniendo de una estructura cristiana que, supuestamente, trabajaba en nombre de la caridad.