Como el cuerpo tenía un avanzado estado de descomposición, una comisión de la Policía de Neuquén viajó a la cercana ciudad y comparó la fichas de las huellas dactilares con las del cuerpo. Así se constató que era -efectivamente- el joven desaparecido el 31 de diciembre al mediodía en jurisdicción de la Comisaría 2ª, en la zona de Confluencia.