Un equipo de científicos de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza) ha descubierto que los pequeños diamantes que se encuentran dentro de un meteorito que cayó a la Tierra en 2008 muestran signos de origen en un planeta perdido, de un tamaño similar a Mercurio o Marte; un planeta que se remonta a los primeros días de nuestro sistema solar.
Este sorprendente hallazgo podría ayudarnos a resolver una de las preguntas más duraderas de la astronomía, la de la formación de planetas dentro del sistema solar.