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Por Javier Polvani y Francisco Carnese - regionales@lmneuquen.com.ar
Fue jefe de Gabinete desde el 2003 hasta el 2008, durante todo el mandato de Néstor Kirchner y el primer semestre de Cristina Fernández, tras haber sido una pieza clave en el armado del camino del santacruceño a la Casa Rosada. Luego dejó el kirchnerismo, recaló en el massismo hasta dar un portazo y regresar con Cristina con la idea de construir la unidad del peronismo para ganarle las elecciones a Mauricio Macri. Alberto Fernández (59) llegó a Neuquén en cumplimiento de la tarea que lo ocupa en los últimos meses. En una entrevista con LM Neuquén no esquivó ningún tema.
-¿Cómo marcha el intento de llegar a una unidad nacional del peronismo?
Estamos tratando de unirnos en todo el país y en todas las provincias que tienen elecciones anticipadas. Creo que poco a poco lo vamos logrando porque todos la advierten como una táctica adecuada para enfrentar a Macri. En Neuquén es un caso singular porque la unidad vino espontáneamente de los actores, que entendieron la necesidad de la unidad y no hubo mucho más que hacer. También hemos logrado estar juntos en Entre Ríos, adonde hay un gobernador que ha acompañado a otro espacio y pudimos lograr la unidad con él.
-¿Cómo se va a dar la unidad en la provincia de Buenos Aires?
Ahí el peso de Cristina es superlativo. En 2013, con Sergio (Massa) nos planteamos como un espacio crítico al gobierno pero no como oposición. Hoy, en la provincia de Buenos Aires, Cristina tiene una diferencia enorme, enorme, enorme.
-¿Con eso alcanza para ordenar al resto?
Es que la diferencia es muy grande… Uno busca la unidad porque hay que pensar en el día después. Y lo mejor estar lo más unidos posibles para enfrentar lo que se viene, que en todos los casos es muy complejo.
-Cristina tiene un piso muy importante, pero también tiene un techo por debajo de lo necesario para ganar.
El techo ya no existe ni para Cristina ni para ningún dirigente opositor porque la reacción contra el gobierno de Macri es tan grande, que puesto a competir contra cualquier opositor gana el opositor, incluida Cristina. Hoy el que tiene un techo es Macri. Hay un enorme esfuerzo del oficialismo y de algunos medios cercanos al gobierno por instalar la idea de que hay un techo en Cristina y no hay un techo en Macri. El gobierno tiene un 73 por ciento de rechazo: es muy difícil que ese gobierno pueda sacar el 51 por ciento de los votos. Macri tiene un techo del 40 o 42 por ciento, hoy es así. Cristina hoy tiene entre 33 y 36 puntos, según la encuesta que se mire y el rechazo bajó del 58 al 46 por ciento.
-¿Cuándo va a decidir Cristina si es candidata?
No tengo ni idea.
-¿Supone que va a ser candidata?
-Yo quiero que haya un candidato que le gane a Macri. Hoy por hoy, Cristina es la dirigente más votada de Argentina, la votan más que a Macri. No se puede prescindir de ese dato. Ahora, también creo que en la hipótesis de que Cristina fuese candidata, ella debe ser capaz de llevar un proyecto mucho más amplio de lo que fue su gobierno y tiene que presentarse ante la sociedad demostrando que ella puede ser mejor que Macri y también que puede ser mejor de lo que fue. Tiene que hacer un esfuerzo para convocar a sectores que son reactivos a ella, que existen, no lo vamos a negar.
-¿Puede recuperar parte del 54 por ciento que sacó en 2011 y luego perdió?
Yo creo que sí. Nadie me contesta una pregunta: ¿Por qué alguien que integró el 49 por ciento que sacó Daniel Scioli hoy puede votar a Macri? Con lo cual, creo que el peronismo necesita conseguir dos puntos más de eso. Es muy loco pensar que alguno que votó a Scioli hoy pueda votar a Macri.
-¿Qué se puede copiar del modelo de unidad que se impuso en Neuquén?
Todo, todo, todo. Darío (Martínez) tenía tantas posibilidades de ser candidato a gobernador como las que tenía (Ramón) Rioseco, sin embargo, cedió para ayudar a la unidad. Creo que es el modelo a seguir. Lo que a nosotros no nos van a perdonar es que le facilitemos un triunfo a Macri por egos personales, porque la situación es muy compleja. Macri les ha complicado la vida a los argentinos.
-¿Va a salir Cristina Kirchner a hacer campaña?
Supongo que en algún momento saldrá.
-En Neuquén se hará la primera general provincial del país ¿hay alguna posibilidad de que Cristina se involucre en la campaña?
Nunca lo hablé eso con Cristina, no quiero macanear. Ella es un personaje central de la política, supongo que algún rol tendrá. Yo se que habla con Ramón, con Darío; se que los quiere y los valora.
-¿Pero no debería hablarles a los neuquinos que los tienen que votar, además de hablar con los dirigentes?
Tal vez, que se yo. No digo que no lo vaya a hacer, no tengo ni idea. Que Cristina no aparezca públicamente no es que esté ausente, eso es lo que quiero decir. Está muy atenta a todo.
-¿Habrá internas contra Cristina?
Yo creo que vamos a terminar unidos, pero tal vez debamos definir la candidatura en unas PASO. Por ejemplo, Felipe Solá ya plantea unas PASO contra Cristina. Hay otros que no quieren ir contra Cristina porque pierden, pero si no le pueden ganar en las PASO menos le van a ganar en la general. Yo creo que al final vamos a terminar todos unidos.
-¿A Sergio Massa lo incluye?
Por supuesto, a todos, yo no soy quien para excluir a nadie.
-Pero ellos han marcado diferencias difíciles de revertir
-Pero, entonces, ellos se lo tienen que decir a la gente. Si mañana se anuncia que Cristina no es candidata vienen todos a la unidad, pero eso es como pedirle al Barcelona que juegue sin Messi. Hay que ser más honestos frente a la gente. Todos tienen derecho a creerse mejores que Cristina, pero si no lo pueden resolver dejen que lo resuelva la gente: vengan a unas PASO, no dividan al espacio porque ya sabemos que si dividen le hacen un favor a Macri.
-¿Qué rol ve en la Justicia en la campaña?
La verdad: un rol decadente.
-¿Cuánta incidencia tiene eso en el proceso electoral?
-Yo creo que nada porque la gente a esta altura de los acontecimientos ya tiene claro que las causas judiciales sobre Cristina, fundamentalmente, son una herramienta electoral porque las utilizan como herramienta política. El 70 por ciento de la gente sabe que lo único que quiere Macri es tenerla presa a Cristina.
-¿Qué relación tiene la Justicia Federal con el Gobierno?
Algunos tienen una relación impúdica. (Martín) Irurzun (juez de la Cámara Federal de Apelaciones) tiene una relación impúdica. Gustavo Hornos, en la Cámara de Casación, tiene una relación impúdica.
-¿Y Claudio Bonadio?
Yo no sé si Bonadío está vinculado con el gobierno, lo que sí tiene es una actitud absolutamente parcial porque su enemistad con Cristina la conocemos todos de todos los tiempos. Me lo ha dicho a mi cuando yo era Jefe de Gabinete, los únicos que no se enteraron son los de la Justicia.
-¿Pero actúa en línea con el gobierno?
Yo creo que Bonadío hace lo que cree que tiene que hacer. Eso no quiere decir que sea un buen juez. En la causa de los cuadernos hizo un estrépito jurídico.
-¿No hay ningún elemento de prueba?
Creo que alguna base cierta debe haber porque la carterización de la obra pública es de toda la vida.
-¿Y usted cree que no toca a Cristina?
Estoy seguro que no, porque ningún Presidente de la República se involucra con las licitaciones de la obra pública. Las licitaciones nunca pasan ni siquiera por el Jefe de Gabinete. Este es un problema de derecho. Todo el sistema del Derecho Administrativo te recomienda delegar funciones precisamente para no concentrar y volver arbitrario el manejo. Y la primera delegación que hay es el manejo de los recursos. Ningún presidente en su vida vio una licitación, estas se resuelven en secretarías o en ministerios.
-¿Quién es entonces el responsable si hubo delitos? ¿Julio de Vido?
Algunas cosas habrán pasado por De Vido y algunas por instancias inferiores; esto no quiere decir que sean responsables.
-¿La detención de De Vido tiene fundamentos jurídicos o políticos?
Yo prefiero no dar definiciones porque todo ha quedado muy mezclado.
-Hay sectores del kirchnerismo que aseguran que hay presos políticos.
Bueno, a mí no me gusta hablar de presos políticos. Yo lo que digo es que hay una enorme arbitrariedad a la hora de detener gente. Y esa arbitrariedad ocurre siempre con los opositores y entonces muchos ven causas políticas detrás.
-¿La connivencia que marcó con el gobierno termina en Irurzún y Hornos o sigue a la Corte?
En la Corte del único juez de cuya imparcialidad dudo es del actual presidente (Carlos Rosenkrantz), de los otros no tengo ninguna duda. La duda sobre el presidente viene de cómo actúa. Ha sido el abogado de Farmacity y de todas las empresas vinculadas o cercanas al Grupo Macri y la verdad es cuando vota, vota así.
-Es decir: ¿Mantiene connivencia con el Ejecutivo?
No lo se, lo que digo es que sus fallos siempre han sido con lo que el Poder Ejecutivo necesita.
-¿Hay presiones del Ejecutivo sobre los jueces?
Y por supuesto. Además, es vox populi. El día que lo liberaron a Cristóbal López Macri dijo: ‘Estoy muy enojado porque no es lo que habíamos pactado’. ¿Qué pactó Macri?
-¿Qué opinión tiene de la denuncia contra el fiscal Carlos Stornelli por extorsión?
-Yo lo conozco a Stornelli desde hace y juro que cuando lo vi me llamó la atención, pero lo que vi es muy preocupante. Y vuelvo a repetir: tengo trato con Stornelli, intercambio mensajes. No quiero ser ligero porque a mi no me gusta que actúen así, pero hay que investigarlo. Quisiera que fuese mentira porque si fuese cierto me ha embaucado a mí también.
-¿Qué pasaría en el proceso electoral si se efectivizara la detención de Cristina Kirchner?
Eso no puede pasar. Yo lo que estoy esperando es que la Corte Suprema se dedique a ver la cantidad de detenciones arbitrarias que existen. Porque, por ejemplo, ¿ustedes saben por qué está detenido Gerardo Ferrreyra, el dueño de Electroingeniería? Porque Claudio Uberti (ex titular del Órgano de Control de Concesiones Viales en gobierno de Néstor Kirchner) dijo que le dio 12 millones de dólares en una confitería que está siempre llena de gente. Esos dichos son el único elemento que existe para que esté preso. Es una vergüenza. Ese tipo de irregularidades son constantes en la Justicia argentina. Yo hace 30 años Derecho Penal en la Universidad de Buenos Aires, hoy en día enseño Teoría del Delito y Teoría de la Pena. Yo nunca vi los fallos que se escriben hoy en la Justicia. Es técnicamente escandaloso lo que está pasando.
Mensaje a las y los trabajadores del sector público de la provincia