En ese sentido, se hizo un anuncio del gobierno neuquino con respecto al aumento de la superficie bajo riego en la provincia, que pasaría de 20 mil hectáreas irrigadas a 50 mil. De ese modo, se podría aumentar la escala y bajar los precios de los productos.
Con el acompañamiento del Estado en inversiones en sistemas de riego, créditos blandos, innovación tecnológica y capacitación a los productores, es posible que Neuquén logre el autoabastecimiento de verduras y consiga producir todas las hortalizas que su clima permita.