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Higui dijo que todo le pasó por ser "pobre y lesbiana"

Ya en libertad, escribió una carta de descargo y agradecimiento.

Buenos Aires

Eva Analía “Higui” de Jesús, la mujer de 42 años que fue liberada después de estar detenida desde octubre pasado por haber matado a un hombre al defenderse de un intento de violación, agradeció mediante una carta a quienes reclamaron por ella. Bajo el título “El grito sagrado”, Higui afirmó: “Al fin nos encontramos para decirles gracias y perdón, porque quisiera explayarme mucho más, pero necesito estar con mi familia y, estoy segura, ustedes comprenderán”, escribió. “Tal como pueden imaginar, no fueron fáciles los últimos meses. Y por eso, lo primero que hice al dejar el penal fue arrodillarme para gritar desde bien abajo: soy libre, ¡soy libre, carajo!”.

En el texto, Analía admitió que “tenía esperanzas de poder salir en cualquier momento”: “Confiaba en ustedes, en esa fuerza que pusieron muchísimas mujeres desde afuera para que yo la sintiera desde adentro. Y sí, me emocionaron las hermosas noticias de picados y movilizaciones organizados para dar a conocer mi situación. Cómo no, si yo misma había pedido que jugaran a la pelota en las plazas, en los parques, porque el fútbol es mi bandera y soñaba con algún día hacerme escuchar, a los pelotazos”.

“Desde que tengo uso de razón, me la paso pateando una pelota, porque me hace sentir que vuelo. Y por eso fue un gran alivio cuando me trasladaron desde el Destacamento Femenino de Villa Maipú, donde sufrí medio año de constantes pesadillas, pero no por maltrato sino por el encierro. En cambio en Magdalena compartí la celda con ocho pibas amigables, entre clases y deportes que practicábamos dos veces a la semana, de modo que pude volver a correr. Y volver a respirar cuando sentí de nuevo la redonda: recién ahí me empecé a reanimar, mientras intentaba arengar a todas las demás para que jugaran conmigo”, recordó.

Sobre su vida antes de este calvario, Higui (su apodo por el arquero colombiano Higuita) fue contundente: “La vida no me había resultado sencilla. Me discriminaban por la forma de caminar y no me aceptaban en ningún trabajo sin tener en cuenta nada de mi interior, ni cómo soy ni cuánto soy capaz de dar. Debí arreglármelas como pude, haciendo changas de jardinería que hoy me apasionan, porque siempre me gustó trabajar sin techo, al aire libre”.

“Y sí, por ser lesbiana debí soportar muchas agresiones. Tantas que, llegado un punto, no me quedó otra que mudarme. Pero no fue suficiente, ni eso alcanzó para evitar que me atacaran y que la Justicia se portara mal conmigo. ¿Por qué? ¡Por pobre y por lesbiana!”, resaltó.

La atacaron

Mató a su agresor y ahora espera el juicio en libertad

El episodio por el que Higui permaneció detenida ocurrió el 16 de octubre de 2016, cuando fue a visitar a familiares y amigos al barrio Mariló de Bella Vista, en el partido bonaerense de San Miguel. Al salir de la casa de una amiga, fue atacada por una patota que la hostigaba asiduamente por su orientación sexual. Entonces, para defenderse, Eva Analía sacó un cuchillo que llevaba escondido en el pecho y lo clavó sobre un hombre que estaba encima suyo. Tras ser detenida luego de este incidente, fue notificada de que el agresor había muerto y entonces cambió la carátula y su destino: De Jesús fue procesada por homicidio simple por el Juzgado de Garantías N° 6 de San Martín, tras una breve instrucción de la Unidad Fiscal 25. “Cuando me informaron que saldría en libertad, me puse muy nerviosa -dijo Higui-. Sabía que dentro de poco soltaría este grito que contuve durante tanto tiempo”. Ahora, Eva de Jesús esperará el juicio en libertad.

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