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Historia de amor de una pareja suiza y una perrita

Un matrimonio visitó Chubut y se enamoró de una perra callejera: tras los trámites, se la llevó a su país.

Chubut.- Un matrimonio suizo vino de vacaciones a la Argentina, se enamoró de una perra callejera y se la llevó. Daniel y Marion Keist viven en Ebikon, una pequeña ciudad del cantón suizo de Lucerna. A mediados del año pasado dejaron por un tiempo sus trabajos como asistentes sociales y se lanzaron a un viaje de mochileros por el mundo durante diez meses.

El paso por la Argentina incluyó una visita a Chubut, en donde la historia de los Keist cambiaría para siempre luego de conocer a la perra Canelita. “En 2016 decidimos con mi esposa hacer un viaje a través del mundo y decidimos incluir a este lugar llamado Argentina. Habíamos conocido aquella vez la maravillosa Península Valdés y como buenos amantes de la naturaleza que somos, volvimos a Puerto Pirámides por una semana”, contó Keist.

Esa parada en Pirámides, en noviembre del año pasado, fue crucial en esta historia de amor entre Daniel, Marion y Canelita: “En el hotel en donde nos alojamos conocimos a la perra. El primer día, durante el desayuno, ella entró al lugar porque la puerta estaba abierta, se acercó a nuestra mesa y se sentó junto a nosotros. Se notaba que tenía hambre”, dijo Keist. “Desde aquel momento y durante los seis días que duró nuestra estadía, Canelita estuvo con nosotros. Nunca ladró, nos acompañó por las largas caminatas que hicimos por la playa”. El cariño y la amistad fueron tan fuertes que Daniel y Marion les preguntaron a los dueños del hotel si era posible llevarse a Canelita a Suiza.

Los Keist tenían cinco meses de viaje por delante antes de regresar a su país, pero se fueron de Pirámides con la esperanza de un futuro reencuentro. A fines de abril pasado, Daniel y Marion regresaron a su casa de Lucerna después de su gran viaje. “Después de irnos de Pirámides, seguí en contacto por email con muchas personas del hotel. Les pedí por favor que hablaran con el dueño, que queríamos tener a la perra, que queríamos un mejor futuro para ella”, dijo Daniel. Finalmente, los Keist se pusieron en contacto con el dueño de Canelita: “Fue muy difícil llegar a un acuerdo con él, muy difícil”, recordaron.

En junio, Daniel viajó a Chubut para poder llevarse a Canelita, luego de innumerables trámites, y regresó a Suiza. “Vamos a ser muy felices juntos”, dijo.

“Después de irnos de Pirámides, seguí en contacto por con muchas personas del hotel. Les pedí por favor que hablaran con el dueño, queríamos un mejor futuro para ella”. Daniel Keist. El hombre contó los detalles de esta aventura.

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