El mandatario estadounidense precisó que esta decisión es "consecuencia de la completa normalización" de las relaciones entre ambos países después de décadas de esfuerzos, y mostró su voluntad de profundizar en la cooperación militar.
Algunos analistas vinculan esta decisión con la creciente tensión entre Vietnam y China por la soberanía de las islas Paracel y Spratly, en el mar de China Meridional, pero Obama negó cualquier relación con ese litigio, y eludió pronunciarse al respecto.
"Estados Unidos no se pone de lado de nadie, pero apoyamos que el conflicto se resuelva por la vía diplomática", apuntó, según la agencia de noticias DPA. Tanto Vietnam como Estados Unidos rechazan el reclamo chino de soberanía sobre un 80 por ciento de esa zona marítima, que es muy rica en materias primas.